La MLS como punta de lanza para los cambios reglamentarios que evalúa la IFAB y dispone la FIFA. Ese movimiento ya quedó claro este año, con los últimos retoques en las leyes que se verán reflejados desde el mes próximo, en el Mundial 2026. Ahora, la liga que tiene a Lionel Messi como máxima figura va por una modificación que exigen la mayoría de los futboleros: el tiempo neto.
Según trascendió desde los Estados Unidos y fue filtrado como información por medios como The Guardian, la Major Soccer League presiona a los organismos mundiales a cargo de los reglamentos para incorporar la posibilidad de parar los relojes cuando no se juegue, permitiendo ver más fútbol en su estado puro, con la pelota rodando, y evitando el abuso de los equipos que hacen tiempo.
Mientras se debate mucho sobre la correcta aplicación del VAR y se evalúan distintas opciones para la ley del offside, la MLS pone el ojo en un detalle mucho más concreto y decisivo, la chance de poder frenar el reloj como se hace en otros deportes colectivos como el básquetbol y el futbol americano y el hockey sobre hielo, con mucha difusión en ese país, pero también en otros más ligados al fútbol tradicional, como el futsal.
«¿Cuándo vamos a abordar las artimañas y la manipulación de los partidos haciendo que el árbitro detenga el reloj?», le dijo Paul Grafer, vicepresidente de la MLS, a The Guardian, y agregó: “Estamos abiertos a realizar pruebas en todo el mundo y a colaborar con la IFAB”.
La liga mantuvo conversaciones con la International Board (IFAB) para establecer «futuras áreas de innovación, incluyendo conceptos como un reloj detenido, mayor transparencia en torno al cronometraje y otras medidas diseñadas para mejorar la coherencia y la comprensión de los aficionados», reconoció otro directivo.
Si bien el tiempo neto en el fútbol está en boca de todos, la FIFA (a través de la IFAB) no lo trata desde 2017 y pareció dejarlo de lado tapándolo con algunos parches. El Mundial pasado, por ejemplo, la sugerencia a los árbitros fue adicionar todo lo que sea necesario, haciendo que los partidos duraran por encima de los 100 minutos. Y la polémica se mantendrá en la Copa que se viene, cuando las llamadas «pausas de rehidratación» obliguen a estirar todavía más los relojes.
En la última asamblea de la IFAB se aprobaron varias reglas vinculadas a esta problemática, que empezarán a implementarse en el Mundial que arranca el 11 de junio. Una es la cuenta regresiva de cinco segundos para los saques laterales y el saque de arco, que en caso de extenderse se transformarían en laterales o tiros de esquina para los rivales, respectivamente. Además, los jugadores tendrán 10 segundos para salir de la cancha cuando sean reemplazados, de lo contrario el suplente que ingresa deberá esperar un minuto para hacerlo, metodología que se probó y funcionó muy bien en la MLS. Lo mismo pasará con las interrupciones por lesiones: los futbolistas que reciban atención médica deberán pasar al menos un minuto fuera del campo antes de volver a entrar.
The IFAB introduces further measures to improve match flow and player behaviour ➡️ https://t.co/v7sKA7HLDf
Watch now on https://t.co/1mL2GscECK: press conference following the 140th Annual General Meeting pic.twitter.com/n48rHACtF5
— The IFAB (@TheIFAB) February 28, 2026
La MLS, que en sus orígenes, a mediados de los años noventa, frenaba el reloj, promete ser nuevamente el escenario elegido para los ensayos. Lo haría nuevamente con una primera fase destinada a la MLS Next Pro, la tercera división donde las franquicias principales tienen a sus filiales, para luego llegar hasta la Primera. Y las pausas se darían en tres acciones de juego bien marcadas: los tiros libres, las sustituciones y las lesiones.
En esta dinámica de pruebas y cambios que viene aceptando la FIFA, la posibilidad de frenar el reloj para hacer más dinámico el juego pareciera que se terminará imponiendo más temprano que tarde. Es una cuestión de tiempo.










