Parte de los más de 400 integrantes de la flotilla con ayuda a Gaza, capturados por fuerzas israelíes en aguas internacionales esta semana, han sufrido brutales palizas, humillaciones e incluso abusos sexuales que han llevado al menos a tres de ellos a ser hospitalizados, según ha denunciado la organización Adalah, con sede en Israel, que se ha hecho cargo de su defensa hasta su deportación, que se lleva a cabo este jueves. Los primeros en regresar a casa, un diputado y un periodista italianos, han denunciado que al menos una veintena de personas han sufrido fracturas en brazos, piernas y costillas, algo que también ha confirmado Adalah.








