La ciudad de Tandil se convirtió en el último escenario de una organización delictiva de escala internacional. Cuatro ciudadanos chilenos, dos de ellos con alerta roja de Interpol, y un cómplice argentino fueron detenidos tras el robo a la vivienda de Juan Martín del Potro. La banda, que ya había perpetrado golpes millonarios contra estrellas de la NBA y la NFL en Estados Unidos, fue localizada gracias a una multa de tránsito detectada en la Ciudad de Buenos Aires.
El robo ocurrió el pasado 15 de mayo entre las 17 y las 19 en la vivienda del ex campeón del US Open 2009, ubicada en el barrio Don Bosco, en las afueras de Tandil. Los delincuentes ingresaron tras romper una ventana y aprovecharon la ausencia de la madre del extenista, Elisabet Lucas, quien al regresar encontró la casa completamente revuelta.
Según la denuncia, del domicilio se llevaron dólares, joyas, relojes, raquetas, trofeos y una alianza de oro perteneciente a la madre del deportista.
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La investigación, liderada por el fiscal Marcos Eguzquiza y la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Azul, se apoyó inicialmente en el análisis de las cámaras de seguridad. Los registros permitieron identificar un Chevrolet Astra bordó que merodeó la zona en el horario del robo.
El giro clave de la investigación llegó cuando los detectives consultaron a la Dirección General de Administración de Infracciones. Allí descubrieron que el vehículo tenía una multa labrada el día anterior al robo y que el conductor registrado era Ignacio Zuñiga Cortes. En el sistema también figuraba que había cedido el manejo del auto al argentino Walter D’Amelo.
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A partir de esa información, los investigadores reconstruyeron el entramado de la banda y detectaron que Zuñiga Cortes tenía una alerta roja de Interpol emitida por Chile por integrar una organización criminal dedicada a robar propiedades de deportistas de elite en Estados Unidos.
Junto a él también era buscado Bastián Jiménez Freraut, de 23 años, acusado de participar en robos millonarios cometidos contra figuras de la NBA, la NFL y la NHL entre 2024 y 2025. Ambos quedaron vinculados a asaltos contra deportistas como el jugador de la NFL Patrick Mahomes, el jugador de fútbol americano Joe Burrow, el basquetbolista de la NBABobby Portis y Travis Kelce, pareja de Taylor Swift.

Según las investigaciones internacionales, la organización operaba mediante un esquema preciso: alquilaban autos, reservaban hoteles que utilizaban como “búnker” y estudiaban los movimientos de sus víctimas para actuar cuando no estaban en sus casas, generalmente durante partidos o eventos deportivos.
En algunos de los robos, investigadores del FBI encontraron dispositivos electrónicos que se activaban cerca de las viviendas asaltadas durante los horarios de los golpes. También hallaron selfies tomadas por los propios delincuentes junto a los objetos robados.
La investigación argentina determinó además que, el día del robo a Del Potro, los acusados hicieron una parada en una estación de servicio de Ayacucho, sobre la ruta provincial 29, donde cargaron combustible y realizaron compras en el minimercado.
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El seguimiento de llamadas telefónicas permitió luego detectar que el Chevrolet Astra utilizado en el golpe había sido trasladado en una grúa hacia un taller mecánico del barrio porteño de San Cristóbal. Con esos elementos, el fiscal Eguzquiza pidió las órdenes de detención.
Los dos principales sospechosos chilenos fueron capturados en la terminal de micros de Retiro cuando intentaban viajar hacia Posadas. En paralelo, otro operativo realizado sobre la ruta 7 permitió detener un Fiat Cronos en el que viajaban D’Amelo junto a Rodolfo Cartes Escobar y Alfredo Espinosa Gallardo. El grupo se dirigía hacia Chile.
Durante los peritajes, una herida cortante que presentaba Jiménez Freraut reveló compatibilidad genética con manchas de sangre encontradas en la vivienda asaltada.
Para los investigadores, Del Potro no fue víctima de un robo al voleo, sino de una banda internacional especializada en atacar casas de figuras públicas y deportistas de alto perfil.
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