Un paso atrás dio Franco Colapinto en el Gran Premio de Mónaco, en un fin de semana complicado de punta a punta en la cita más tradicional de la Fórmula 1. Porque después de un viernes que fue cuesta arriba en los entrenamientos y del 14° puesto en la clasificación, que prácticamente sentenció sus chances de sumar en la carrera, en un trazado en el que los adelantamientos son tarea casi imposible, tuvo un domingo para el olvido en una final marcada por errores propios, incidentes en pista, penalizaciones y una estrategia que no funcionó.
Fue un retroceso para el argentino, que venía de puntear en Miami y Canadá, donde además le había ganado la pulseada interna de Alpine a Pierre Gasly. Un 14° puesto -fue el último en cruzar la meta en una prueba con siete abandonos, pero luego avanzó por la penalización que le cayó a Sergio Pérez- que le dolió y lo dejó con bronca por el resultado final y por lo poco que pudo hacer en pista.
“Fue una carrera muy larga, muy frustrante porque no salió nada. Hubo chancees, pero no las supimos aprovechar”, resumió el pilarense tras bajarse del auto en el callejero del Principado.
Colapinto largó bien, trepó al 13° puesto tras el abandono sorpresivo de Max Verstappen en la primera vuelta y mostró un ritmo competitivo en los primeros giros. Pero no pasó mucho antes de que quedara atrapado en una de las características más cuestionadas de Mónaco: la imposibilidad de adelantar.
“Tuve algún que otro casi sobrepaso, pero son imposibles los sobrepasos”, explicó quien giró varias vueltas a centésimas de Nico Hülkenberg y muy cerca luego de Carlos Sainz, cuando algunas detenciones lo dejaron 12°.
“Teníamos buen ritmo, pero después de cuatro vueltas ya estaba atrapado detrás de los Williams, que hicieron lo mismo que el año pasado e iban muy despacio, frenando al resto”, analizó sobre la estrategia de su ex equipo, que redujo deliberadamente el ritmo con Albon para beneficiar a Sainz.
“Cuando tenés algo así adelante es extremadamente frustrante. Estábamos rodando cinco segundos más lentos que lo normal. Evidentemente no es la forma en que debería correrse, pero están en su derecho de hacerlo”, agregó.
Alpine apostó por una detención temprana en boxes, que fue demasiado lenta y terminó jugando en su contra. Es que cuando faltaban diez giros para el final, con Franco estancado en el 13° puesto, apareció una bandera roja, para que los comisarios pudiera revisar el estado del asfalto en la curva donde se habían accidentado Leclerc y Stroll. Con la carrera detenida, varios rivales del argentino aprovecharon para cambiar neumáticos sin perder tiempo y la estrategia de la escudería francesa quedó completamente desarticulada.
Colapinto recibió una sanción por «exceder la velocidad máxima permitida» en el pit lane tras su parada en boxes. REUTERS/Manon CruzLa segunda largada, con ocho vueltas por completar, fue también fue caótica para el piloto de Pilar.
“Con la bandera roja, perdimos toda la posición de pista que habíamos ganado con el ritmo. Y en el relanzamiento, Fernando (Alonso) me empujó hacia Hülkenberg, rompí el alerón delantero, y choqué a Carlos (Sainz), que venía lento en el medio de la pista… Un desastre”, resumió Colapinto, que en la zona mixta se acercó a disculparse con Sainz.
El español de Williams no sólo aceptó las disculpas sino que le explicó que ya estaba “todo roto, tratando de retirarme”, por un incidente previo con el Audi de Hülkenberg.
Para completar una jornada de demasiados puntos bajos, Colapinto fue uno de los muchos pilotos que recibieron penalizaciones. La suya, como la mayoría de las que impusieron los comisarios, fue por exceder la velocidad máxima permitida en la calle de boxes. Le valió un recargo de cinco segundos, que igual no tuvo impacto en su posición final.
Not the result the team deserved today. pic.twitter.com/9HRCITjDUX
— BWT Alpine Formula One Team (@AlpineF1Team) June 7, 2026
“Es algo del sistema, no de nosotros. Porque todos vamos con el limitador activado, pero de repente hay un pico de velocidad. Hay muchos pozos en la calle de boxes, capaz fue por eso”, reflexionó el pilarense, consultado por esa lluvia de sanciones que hubo en Mónaco.
Con un sabor muy amargo en boca se fue Colapinto del trazado callejero de Monte-Carlo, que le cortó una tendencia ascendente que había arrancado en Miami, tras ese inolvidable fin de semana en Buenos Aires, en el que paralizó Palermo con su Road Show. En el Hard Rock terminó séptimo y levantó la vara en Canadá, con un sexto puesto que fue su mejor resultado en la máxima categoría y que había alimentado la ilusión de consolidarse en la zona media de la parrilla.
En esas dos citas, además, había conseguido ganarle a Gasly la lucha interna de Alpine. El francés había firmado mejores actuaciones que el argentino en Australia, el sprint y la carrera en China, la final de Japón y la prueba corta de Miami. Franco había quedado como el mejor del equipo en la carrera en Florida, en la que su compañero abandonó, y en el sprint (9° contra 20°) y la final (6° contra 8°) en Montreal. Pero en el principado, el galo cruzó la meta tercero y, por dos penalizaciones de cinco segundos, cayó al séptimo puesto, que igual le alcanzó para superarlo.
“Nada salió y no hicimos tampoco nada muy bien. Es un fin de semana especial el de Mónaco y da bronca no haber terminado un poco más arriba”, se lamentó Colapinto, con bronca, pero también con resignación. Y cerró: “Hay que rever cosas, entender el por qué de algunas situaciones y tratar de volver mejor en Barcelona”.










