Los contactos entre los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, y Claudia Sheinbaum, de 64, son cada vez más frecuentes a medida que Estados Unidos persigue, a pasos agigantados y sin miramientos, implantar su dominio en las Américas. Ambos mandatarios, líderes de los dos gigantes latinoamericanos, los únicos países de peso que la izquierda gobierna en la región, conversaron de nuevo este jueves por videoconferencia. Mientras la mexicana destacaba en un tuit que Brasil y México “siguen construyendo una relación bilateral cada vez más sólida”, el brasileño enfatizaba “la importancia estratégica de la colaboración bilateral”. Las dos mayores economías latinoamericanas estrechan relaciones comerciales y diplomáticas mientras sus líderes endurecen el discurso. Lula y Sheinbaum resisten el embate trumpista y la ola reaccionaria que avanza por el continente.
Brasil y México plantan cara a la hostilidad y las injerencias de Trump y las derechas latinoamericanas









