Yoane Wissa sorprendió al mundo este miércoles, en Houston. Tras un centro de Arthur Masuaku en el cierre del primer tiempo, el centrodelantero conectó de cabeza y le empató el partido a la Portugal de Cristiano Ronaldo en lo que fue el primer gol de la historia de la República Democrática del Congo en una Copa del Mundo. Pero esa épica tiene un origen insólito: en 2013, con apenas 16 años y todavía sin debutar como profesional, Wissa ya había golpeado la puerta de su selección por una vía inusual.
En aquel entonces, Wissa jugaba en las inferiores del Châteauroux, un humilde club del centro de Francia. Sin embargo, ya tenía una idea fija: quería jugar para la selección de la República Democrática del Congo, el país de su familia. Como no conocía otra vía, abrió Facebook y le escribió un mensaje a la federación congoleña. Se presentó, contó dónde jugaba y se postuló para integrar el seleccionado.
No tuvo respuesta. El mensaje quedó en la nada y Wissa, nacido y criado en Francia, siguió su camino futbolístico. Tras debutar como profesional en 2015 en el propio Châteauroux, pasó por Angers, Laval y Ajaccio. El punto de inflexión de su carrera llegó en 2017, cuando fichó por Lorient: en el club bretón se consolidó como delantero de área, con 128 partidos, 37 goles y 16 asistencias en sus filas.
A mediados de 2021, con Lorient encaminado a venderlo a Brentford por unos 10 millones de euros, la carrera de Wissa estuvo a punto de truncarse por completo. Una mujer se presentó en su casa diciendo ser admiradora. Horas más tarde, la misma fanática irrumpió en la vivienda y le arrojó un líquido corrosivo en el rostro. La agresora también intentó secuestrar a la hija recién nacida de Yoane, algo que el futbolista logró impedir. Wissa fue operado de urgencia y, contra los pronósticos, conservó la visión.
Pese al cuadro, Brentford no dio un paso atrás y cerró el pase. Wissa respondió con cuatro temporadas sólidas en la Premier League que dispararon su cotización, hasta que en septiembre de 2025 Newcastle pagó 55 millones de euros por él, una de las ventas más grandes en la historia de las Bees.
El otro hilo de esa historia, el de aquel mensaje sin respuesta, también tuvo final feliz: la federación congoleña terminó convocándolo en 2020 y alcanzó su sueño. En las últimas eliminatorias, Wissa fue un miembro clave en el ataque de su selección para regresar a un Mundial, que no jugaba un Copa del Mundo desde 1974. En aquella edición, el país africano compitió bajo el nombre de Zaire y no pudo convertir ningún gol en toda la competencia.
¡SORPRESA TOTAL: EMPATÓ CONGO!
En el epílogo del primer tiempo, Yoane Wissa puso el 1 a 1 para Congo ante Portugal en Houston. pic.twitter.com/YMDpTRCJrJ
— DSPORTS (@DSports) June 17, 2026
Este miércoles, el cabezazo de Wissa hizo posible lo impensado y le dio a la República Democrática del Congo su primer punto mundialista tras resistir un segundo tiempo de pura tensión ante Portugal. Ahora, el fixture les deparará a los «Leopardos» dos batallas cruciales ante Colombia y Uzbekistán buscando el pase a los dieciseisavos de final. En los papeles, la selección congoleña no parte como favorita, pero Wissa ya demostró que no le teme a los escenarios difíciles. Aquel adolescente que hace trece años envió un mensaje al vacío en Facebook, hoy le grita al mundo que Congo está de pie.










