El gigachad es un meme de redes sociales encarnado en un hombre de rasgos desproporcionados, mandíbula cuadrada, gran musculatura y facciones muy marcadas, parodia exagerada del ideal del “macho alfa”. Sin embargo, como suele suceder en internet, donde algunos ven un meme, otros ven un proyecto de vida. El looksmaxxing (maximización de la apariencia), concepto acuñado la pasada década y que explotó en los foros de la machosfera tras la pandemia, propugna la supuesta optimización del cuerpo mediante su expansión, ya sea a través del gimnasio, de sustancias que favorecen la hipertrofia o incluso de intervenciones estéticas agresivas. Literalmente: el streamer estadounidense Clavicular, de 20 años, una de las luminarias del movimiento, alcanzó popularidad cincelándose la cara a martillazos, con el objetivo de mejorar la definición de su mandíbula. También es alguien que dice haberse colgado pesas en el pene para aumentar su grosor y mejorar las erecciones.
Los peligros del ‘ballmaxxing’: pinchazos caseros de suero para que los testículos parezcan más grandes










