Estados Unidos ha ejercido durante meses una fuerte presión sobre el Gobierno de Claudia Sheinbaum con el ariete de la supuesta lucha contra los narcopolíticos, funcionarios que presuntamente ayudan a los carteles y contribuyen al trasiego de drogas. Hace exactamente 60 días, la Administración de Donald Trump lanzó una acusación formal contra una decena de funcionarios vinculados a Morena, el partido oficialista, incluido el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Desde entonces, medios de EE UU, citando fuentes anónimas de ese país y de México, han incluido en una supuesta lista de objetivos a otros mandatarios morenistas, como los de Sonora, Tamaulipas y Baja California, todos Estados fronterizos, sin que estas versiones se hayan confirmado oficialmente desde Washington.
Estados Unidos mantiene la presión a México por la narcopolítica a dos meses de la acusación contra Rubén Rocha










