En el año 218 a. C., el general cartaginés Aníbal cruzó los Alpes en 15 días con 46.000 hombres y 37 elefantes de guerra, culminando una marcha forzada de mil kilómetros desde España. Fue una de las hazañas militares más extraordinarias de la historia y también uno de sus enigmas más resistentes: nadie sabe con certeza por dónde cruzó las montañas el general. Un estudio publicado hoy en la revista PNAS aborda la pregunta desde un ángulo inédito: la energía que costó la travesía. Y la investigación llega a una curiosa conclusión: los soldados lo pasaron mucho peor que los enormes elefantes.









