“En Dios confiamos. Cuartel escuela”, reza el letrero que cuelga en la entrada de la Academia Militarizada Marina Doenitz, en Ciudad Madero, Tamaulipas. La semana pasada entró allí Dafne Zapata, de 13 años, para pasar las vacaciones de verano en un curso castrense. El jueves, cuatro días después de haber iniciado el campamento, su madre, Alejandra Quintos, recibió una llamada: le avisaron de que su hija se había desvanecido mientras se bañaba y que “ya no presentaba signos vitales”. Quintos asegura que Dafne murió “torturada, de una manera espantosa” y señala que el caso de su hija destapó una serie de denuncias de exalumnos sobre abusos físicos, maltrato y castigos extremos dentro de la escuela.
Nadie da consuelo a la madre de Dafne Zapata: sin respuestas a la muerte de su hija de 13 años en un campamento militar









