Por el fenómeno del Niño, el acceso a Garganta del Diablo, en las Cataratas del Iguazú, permanecerá cerrado desde este lunes para que los operarios comiencen a desmontar la extensa pasarela y el balcón que permite disfrutar del mayor de los 275 saltos. La decisión fue consensuada entre Parques Nacionales y la la empresa Iguazú Argentina, concesionaria de los servicios, tras recibir una serie de advertencias por parte de organismos brasileños que monitorean el comportamiento hidrológico de la región.
Las tareas de remoción coinciden con el final de la temporada invernal, período en el que Parque Nacional Iguazú recibió poco más de 143.000 visitantes. Mientras se mantenga vedado el acceso a Garganta, los turistas podrán disfrutar maravillarse con las cataratas desde los circuitos Superior e Inferior.
Los trabajos para replegar los 2.500 metros de barandas y 1.300 metros lineales de pisos metálicos demandarán alrededor de 40 días por parte de un equipo de operarios altamente entrenados. Todo el material será acopiado en inmediaciones de la estación Garganta del tren ecológico y será reinstalado una vez que se superen las inundaciones previstas para la primavera.
El pedido partió de la empresa Iguazú Argentina y fue presentado a la Administración de Parques Nacionales. Argumentaron que los pronósticos y análisis técnicos anticipan crecidas extraordinarias del río Iguazú en los próximos meses. El período más crítico, según las previsiones, será en los meses de septiembre y octubre, cuando se prevén intensas precipitaciones en las altas cuencas del río Iguazú, ya en territorio brasileño.
El anuncio fue realizado en una conferencia de prensa de la que participaron el director nacional de Operaciones de la Administración de Parques Nacionales, José Albrizio; el intendente del Parque Nacional Iguazú, José María Hervás; el presidente del Iguazú Turismo Ente Municipal (ITUREM), Leopoldo Lucas; y la gerente general de Iguazú Argentina S.A., Carol Da Rosa.
En la oportunidad las autoridades destacaron que “vamos a armar la pasarela una vez que sea seguro ya que no queremos iniciar el trabajo y que en pocos días debamos cerrar nuevamente. Todo el trabajo será programado en base a la información” que llegue desde Brasil.
Si bien nadie quiso poner una fecha a cuándo se podrá volver a visitar la Garganta del Diablo, un cálculo simple permite estimar que será por lo menos para fin de año, ya que el pico de la creciente se espera para septiembre y octubre. Y además de los 40 días que requiere levantar la pasarela, rearmarla implica otros 60 como mínimo.
Las intensas lluvias provocadas por el fenómeno del Niño provocan rápidos incrementos en los niveles de los ríos, especialmente el Iguazú y el Uruguay. La semana pasada la pasarela a Garganta del Diablo estuvo cerrada tres días luego que el caudal del río llegara a casi los 10.000 metros cúbicos por segundo, casi siete veces el promedio.
En octubre de 2023, el caudal del Iguazú llegó a los 24.200 metros cúbicos por segundo, es decir que se multiplicó por 17 veces. El agua superó el nivel de las pasarelas y provocó el desprendimiento de 60 tramos de la pasarela que ahora será desmontada.
Un año antes, en octubre de 2022 hubo otra creciente que también dañó parte de la pasarela, impidiendo el ingreso de los turistas durante varios meses.
El mayor caudal registrado hasta ahora en Cataratas data de junio de 2014, cuando superó los 45.000 metros por segundo, más incluso que en 1992, cuando llegó a los 36.000 metros cúbicos por segundo.










