Un hombre gastó casi 6.000.000 de pesos que los estudiantes de la Escuela Provincial de Educación Técnica 34 de Posadas habían recaudado para costear el pago de trajes e instrumentos musicales que iban a utilizar en la Estudiantina, una fiesta en la que los alumnos participan con bandas de música, cuerpos de baile, escuelas de samba y carrozas.
Héctor Enrique Bóveda, de 37 años, había sido designado tesorero dentro de la comisión de padres y era el depositario de los fondos que los adolescentes iban recaudando con la venta de comidas, rifas y otros eventos.
Además, Cristina Dorila Grittis (38) fue notificada del inicio de la causa penal porque se sospecha que estaba al tanto de la administración infiel pero no advirtió a los estudiantes.
La investigación se disparó el fin de semana, cuando una de las madres se presentó en la comisaría 19 de Posadas y relató que el tesorero de la comisión de padres había utilizado los fondos para gastos personales, situación que les impedía terminar de pagar la confección de los trajes alegóricos.
La denunciante sostuvo que Bóveda nunca enviaba un detalle de los fondos reunidos, pese a que los padres exigían constantemente saber cuánto dinero había disponible para afrontar los gastos que implicaba la participación de sus hijos en la Estudiantina.
Algunos padres sospechan que el monto sería mucho más elevado. Es por eso que decidieron pedir a cada uno los comprobantes de las transferencias o recibos de las sumas de dinero que le fueron entregando a Bóveda desde el mes de marzo.
“Creemos que es mucho más. En un primer momento, se llegó a constatar un faltante de 5.769.757 pesos, pero vamos a corroborar la cifra exacta en los próximos días, cuando tengamos todos esos comprobantes y los volquemos a una planilla”, sostuvo una de las madres.
Una de las maniobras de Bóveda habría consistido en no informar algunas de las transferencias que realizaban los padres. “Esta persona iba sacando el dinero para sus cosas personales y no rendía todo lo que ingresaba al fondo de los chicos”, sostuvo Silvana Fernández.
Los estudiantes de la EPET 34 estuvieron a punto de quedar fuera de las dos primeras noches de la Estudiantina, ya que la modista que confeccionó los trajes exigía el pago de un saldo de 3.400.000 pesos para entregarlos.
Finalmente, uno de los padres puso como garantía de pago su vehículo particular y los chicos fueron parte del colorido desfile en la Costanera de Posadas.
Los estudiantes aseguraron haberse angustiado al enterarse de que el dinero que habían recaudado a lo largo de meses con la venta de locro, pizzas, pollos asados y rifas se había esfumado.
A fines del año pasado hubo un hecho similar en la ciudad de Eldorado, donde una mujer fue denunciada por perder en el casino cerca de 17 millones de pesos que le había confiado un grupo de padres de la Escuela de Comercio 19 de Eldorado. El dinero estaba destinado al pago de la fiesta de recepción.
“La verdad, no hay justificación para lo que hice. Tengo problemas con el casino y usé (el dinero) y después pensando que iba a recuperar, fui enterrando cada vez más”, se justificó a través de un escueto mensaje enviado por WhatsApp al grupo de padres.









