San Juan del Obispo, una aldea de Antigua Guatemala conocida por sus calles empedradas y su vista privilegiada del volcán de Agua, guarda una casa pintada de amarillo intenso con frases del poeta Luis de Lión escritas sobre la fachada. Ahí, en la Casa Museo que hoy resguarda la memoria del autor de El tiempo principia en Xibalbá —secuestrado y desaparecido por el Ejército en 1984—, la cantante maya kaqchikel Sara Curruchich recibe a EL PAÍS. El lugar no fue casualidad. La cantautora está musicalizando algunos de los poemas de De Lión para su próximo disco y quiso que la charla ocurriera precisamente ahí, entre los murales y la biblioteca que el propio poeta fundó en 1962.










