Omar González, dirigente nacional de Vente Venezuela, ha regresado al país luego de un año y tres meses en el exilio. González fue uno de los cinco dirigentes de este partido, fundado por María Corina Machado en 2012, que permanecieron más de 400 días asilados y bajo el fuerte asedio del gobierno de Nicolás Maduro en la embajada de Argentina en Caracas.
Además de él, estuvieron cautivos en la embajada de Argentina Magalli Meda, Pedro Urruchurtu, Claudia Macero y Humberto Villalobos, conocidos tras ese episodio como las guacamayas. Los opositores se vieron cercados por el régimen por denunciar un fraude en las elecciones presidenciales de julio de 2024 y desconocer la autoridad del chavismo. En mayo de 2025, estos dirigentes escaparon de aquella embajada sitiada, en un operativo secreto gestado con presumible complicidad interna, que se denominó Operación Guacamaya, y se fueron al exilio.
“Me siento más fuerte y más humilde para aportar, para seguir acompañando al pueblo venezolano en esta lucha”, ha declarado González al ser recibido por una multitud entusiasta en el aeropuerto José Antonio Anzoátegui, de la ciudad oriental de Barcelona, ubicada a cuatro horas de Caracas. “Vuelvo con el corazón lleno de emoción, esperanza y amor por mi tierra. Regreso a casa, a reencontrarme con mi gente y a seguir luchando por la libertad”.
Entre la militancia del partido que ha recibido a González estaba Henri Alviarez, secretario de organización de Vente Venezuela, y Juan Pablo Guanipa, de Primero Justicia, cercano políticamente a Machado. González afirmó que su presencia en el país constituye “una antesala” al regreso de Machado.
El legislador estadounidense Rick Scott —frecuente crítico de los procedimientos del chavismo en estos años— advirtió al gobierno de Delcy Rodríguez que deberá garantizar la integridad física de Omar González y de cualquier otro ciudadano que quiera retornar a Venezuela. Agregó que Estados Unidos está observando de cerca esta situación. “Cualquier intento de intimidación o encarcelamiento contra quienes vuelven a Venezuela para reconstruir una nación libre tendrá consecuencias”, señaló.
Luego del ataque militar estadounidense que produjo el arresto de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, el pasado 3 de enero, la presión de la situación política interna en Venezuela ha cedido de forma ostensible. La policía política cesó sus patrullajes nocturnos, se aprobaron liberaciones masivas de presos políticos y fueron extinguiéndose los episodios de hostilidad hacia figuras opositoras, políticos o de la sociedad civil, en los aeropuertos.
Este repliegue ha hecho posible que varios dirigentes conocidos de la oposición —como Carlos Ocariz, Jon Goicoecha, José Guerra o Richard Blanco— hayan decidido regresar del exilio. González es el primer dirigente nacional de Vente Venezuela —el partido que ha llevado la peor parte en materia de represión política desde 2024— que puede volver.









