“Estamos pagando muy cara la locura de los pañuelitos verdes. Esa pasión por asesinar niños en el vientre de la madre también nos cuesta caro en términos de crecimiento, y ni les cuento en términos de sistema previsional”. Desde el estrado de un hotel lujoso de Buenos Aires, Javier Milei —55 años, ningún hijo— ha apuntado días atrás contra uno de sus blancos recurrentes: las mujeres, a quienes hace responsables de la caída de la natalidad que experimenta el país desde hace más de una década.
Milei les exige a las mujeres tener hijos mientras desmantela las políticas de cuidados









