«Una locura. Una locura lo que acaba de pasar». Con esa frase, Mariano Navone (44°) resumió a la perfección la hazaña que acababa de concretar en el corazón del Arthur Ashe, el Court Central del US Open, donde después de 4 horas y 36 minutos de juego eliminó a Novak Djokovic (5°) en cinco sets para meterse en la segunda ronda del Grand Slam.
Después de afirmar que «va a costar bajar la adrenalina» por semejante triunfo y que, a pesar de eso, «por suerte tengo dos días» para recuperar, el oriundo de 9 de julio analizó el tremendo partido con el que sacó a Nole.
«Arranqué 3-0 abajo, un poco nervioso y respetando a la figura que tenía delante. Ya desde la entrada al partido es difícil jugar con Novak, que es un ídolo y bajarlo del póster es difícil. Después me puse ya más desafiante. No se lo vio nunca muy cómodo con los golpes ni con la parte física, eso es real», explicó la Nave, quien aprovechó las molestias físicas y los vómitos del serbio.
Y siguiendo con las implicancias que tuvo eliminar a uno de sus máximos ídolos, confesó: «En el quinto set estaba un poco tocado la verdad. Pero me tuve que concentrar en lo mío, porque no hay muchas chances de jugar con un ídolo así en un escenario como este. Es el patio de su casa; creo que tiene más de 100 partidos en el Arthur Ashe. Es increíble lo que estoy sintiendo en este momento».
Por otra parte, habló sobre la emoción de su familia, que estuvo repartida entre Estados Unidos y Argentina durante su partido. «Recién acabo de agarrar el teléfono, no para de vibrar, así que imagino que debe ser una linda explosión en mi casa. Mi mamá y mi papá están acá, es muy emocionante todo. En un rato llamaré a mis hermanas, a mi novia, a todos. Una locura y muy feliz de esto», contó.
Finalmente, el argentino de 25 años habló sobre la importancia de este partido, ya que «no fueron semanas fáciles» las que pasaron y dijo: «Anduve con un par de problemas estas últimas dos semanas. Mi equipo estuvo siempre ahí: mi psicóloga, muy importante en todo esto. Así que hay algunas victorias que valen mucho más que haberle ganado a Djokovic; esta es especial por otra cosa».
En este sentido, habló de cómo manejar las emociones de cara a la próxima ronda y cerró la charla afirmando: «Y bueno, ahora hay que bajar. El miércoles no sé si juego con Wawrinka o Berrettini o algo así. Así que bueno, ahora a bajar. Tenemos dos días y el miércoles a volver con todo».













