El escritor, diplomático, académico, coleccionista de arte e historiador español Enrique Larreta (1875-1961) abordó la temática del campo argentino en varias de sus obras literarias. La principal fue Zogoibi, una novela publicada en 1926 con un final estremecedor. Esta obra viene acompañada por varias ilustraciones de renombrados artistas hispanos de la época.
Además, en su imaginario personal, Larreta añadió paisajes gauchescos a sus deseos de tener un campo con una inmensa casona, como si estuviera en un antiguo poblado vasco pero en tierras pampeanas. Se trata del gran sueño que el español logró convertir en realidad en la Argentina, su segunda tierra.
Por eso, una buena manera de recordarlo es a través de la muestra En La Pampa. Enrique Larreta y el campo argentino, en el Museo Larreta, en Juramento 2291, en pleno corazón de Belgrano, donde estuvo su casa. Estará abierta al público hasta el 12 de octubre. Además, habrá ciclos, conferencias y visitas guiadas.
Paisajes gauchescos
Sin embargo, el eje central de la muestra alude al centenario de la publicación de Zogoibi, ocurrida en 1926, en el que Larreta destaca los paisajes gauchescos y le imprime un trágico final a su novela. Un dato no menor: ese año también se publicaron Don Segundo Sombra, la gran novela gauchesca de Ricardo Güiraldes, y El juguete rabioso, uno de los clásicos de Roberto Arlt.
El Museo de Arte Español Enrique Larreta está poblado de manuscritos, documentos, pinturas e ilustraciones del artista español Carlos Sáenz de Tejada para la edición ilustrada de 1944, muchas de las cuales son inéditas. También hay imágenes de Alfredo Guido para la primera edición del libro, en 1926, y otras de Pedro Figari, para su segunda edición francesa.
?゚リタInauguración ? En la Pampa. Enrique Larreta y el campo argentina
La muestra que propone un viaje por la literatura, el arte y la historia de una de las novelas más exitosas de Larreta, Zogoibi, que este año celebra el centenario de su primera edición.#MuseoLarreta pic.twitter.com/x1RJdpFuZx
— Museo de Arte Español Enrique Larreta (@MuseoLarreta) August 10, 2026
“El argumento de Zogoibi tiene que ver con el contexto del campo: hay un personaje, hijo de un estanciero, llamado Federico de Ahumada. Al final de la novela se desencadena una tragedia: este hombre tiene un amorío con una mujer extranjera y al final, equivocado, cree que es otra persona, pero termina matándola”, explica Patricia Nobilia, una de las curadoras de la muestra y curadora principal del Museo Larreta.
El personaje en cuestión mantiene un vínculo afectivo con una mujer extranjera, pero además tiene una “noviecita”. Entonces, cuando se encontraba en la tapera con la mujer extranjera percibe una sombra pero, en realidad, era un gaucho con el que tenía cierto encono. El hombre lo acuchilla pero, en realidad, se había confundido: terminó asesinando a su noviecita. Abrumado por eso, de Ahumada se quita la vida. Así es el final abrupto de la tragedia, tan estremecedor que Larreta decidió modificar este desenlace en tres versiones, para “suavizar” la situación frente a los lectores.
“Si contextualizamos aquel período, el de la década del 20, tiene que ver con la reivindicación de esas cuestiones: detrás está la conflictividad, la inmigración y los conflictos sociales en el que la oligarquía se erige en buscar las tradiciones y en dónde está. Eso no deja exenta a la figura de Larreta como en parte Ricardo Güiraldes lo hizo con Don Segundo Sombra”, afirma Nobilia.
Muestra En La Pampa. Enrique Larreta y el campo argentino, en el Museo Larreta. Foto: gentileza Prensa Museo Larreta.Los tres ilustradores de Zogoibi
Larreta tenía bien definidos los personajes gauchescos para su obra. Primero, convocó al pintor, muralista e ilustrador argentino Alfredo Guido –hermano del reconocido arquitecto Ángel Guido– y le envió algunas indicaciones. Alfredo fue el primero en ilustrar al protagonista de Zogoibi: vestía ropa de campo y se apoyaba sobre un aljibe.
Pero, antes, Larreta ideó a sus personajes para que fueran interpretados. Entonces, mandó algunos bocetos. “Me parece que la cara tendrías que hacerla de tal manera. El pañuelo también, de otra manera. La bombacha del gaucho tiene que ser más ancha y las espuelas, de tal manera”, le aconsejaba a Guido.
Esto se debe a que Larreta vivía en la estancia Acelain, una imponente estancia neocolonial española ubicada en la cima de un cerro, entre las localidades de Tandil y Azul, en la provincia de Buenos Aires, donde el escritor español solía permanecer unos seis meses en ese lugar.
Muestra En La Pampa. Enrique Larreta y el campo argentino, en el Museo Larreta. Foto: gentileza Prensa Museo Larreta.En 1930, le encargó ilustraciones a Pedro Figari, un prestigioso artista uruguayo que pintaba para grandes coleccionistas de la elite rural, para la edición francesa de la novela. Así, el artista rioplatense recreó paisajes, tradiciones y costumbres rurales que Larreta había plasmado en su novela.
“Desde París, Figari va a realizar parte de estas obras porque Larreta también había sido coleccionista. Luego, le va a encargar unas cinco obras que van a aparecer en su libro. Los originales consisten en pinturas al óleo pero las imágenes del libro se reprodujeron en un sepiado monocromo”, comenta Nobilia.
Pero el eje central de la exposición está relacionado con los trabajos originales de la tercera edición de Zogoibi: El dolor de la tierra, publicado en 1944 por la Editorial Guillermo Kraft de Buenos Aires. Son los dibujos originales de Carlos Sánchez Tejada, un pintor español y tan vasco como él, autor de la viñeta que figura en la portada y de otras viñetas al inicio de cada uno de los 34 capítulos que contiene el libro.
Muestra En La Pampa. Enrique Larreta y el campo argentino, en el Museo Larreta. Foto: gentileza Prensa Museo Larreta.El ilustrador español esbozó los personajes a su manera y también las escenas gauchescas sin siquiera haber pisado el suelo argentino. Sus viñetas están hechas en tono pastel, interpretadas según la narración de la novela y por referencias que le hizo el propio Larreta. Este trabajo también puede verse en la muestra.
En la misma sala hay una vitrina con distintas ediciones de Zogoibi publicadas en alemán, francés e italiano. También hay una versión cubana y manuscritos originales de Larreta en los que se aprecian los bocetos de sus personajes que ideaba para ser interpretados por los ilustradores.
También, en ese mismo espacio, sobresale la revista La Campana de palo, en la que realizó una feroz crítica sobre Zogoibi como si se tratara de una novela humorística. “Si bien la novela se vendió mucho, en realidad la intelectualidad, los intelectuales martinfierristas y los jóvenes vanguardistas la criticaron muchísimo. En 1926, Zogoibi fue elegida en una encuesta apócrifa como el peor libro del año’ a través de la revista La Campana de palo’”, recordó Ricardo Valerga, el otro curador de la muestra.
Muestra En La Pampa. Enrique Larreta y el campo argentino, en el Museo Larreta. Foto: gentileza Prensa Museo Larreta.Un año determinante
“Ese año fue importantísimo para la literatura argentina: salió Don Segundo Sombra, que también trataba el tema del campo. Ricardo Güiraldes era amigo de los martinfierristas’ y también de Roberto Arlt, autor de El juguete rabioso, cuyo título fue elegido por Güiraldes. Por eso, la idea de los intelectuales era más de lo que representa Güiraldes, que falleció un año más tarde”, añade Valerga.
La muestra se completa con fotografías de la estancia Acelain, destacado ejemplo de la arquitectura neocolonial argentina, diseñada por el arquitecto Martín Noel: la casona que Larreta siempre quiso tener con un campo de 10.000 hectáreas en Tandil: alude a un pueblito vasco, como si estuviera en España pero en Argentina, donde solía descansar durante un largo período. Incluso, contiene reminiscencias arquitectónicas y obras como las del Museo Larreta, su casona principal donde el escritor español residía en el barrio de Belgrano.
Muestra En La Pampa. Enrique Larreta y el campo argentino, en el Museo Larreta. Foto: gentileza Prensa Museo Larreta.También hay referencias a “Refucilos”, el tango inspirado en la novela Zogoibi e interpretado por Carlos Gardel en 1928, cuya letra aventura el trágico desenlace; dibujos y pinturas realizados por el mismísimo Larreta; fragmentos del film El linyera (1933), dirigido por el escritor español sobre la marginación social de los trabajadores rurales “golondrinas”, también llevado al teatro; y una selección de libros publicados en 1926, un año vital para la literatura argentina.
En La Pampa. Enrique Larreta y el campo argentino se puede visitar en el Museo Larreta (Juramento 2291). El miércoles 9 de septiembre a las 15 habrá una visita guiada a cargo de los curadores, Patricia Nobilia y Ricardo Valerga. Ingreso por orden de llegada. Sin reserva previa.










