Una jueza de control de Tlalnepantla, Estado de México, ha dictado la prisión preventiva para Diego Sebastián N y Gerardo N por su presunta participación en el multihomicidio de Jonathan Meléndez, integrante de la banda Camilo Séptimo, y de su familia, en un caso cruel que ha sacudido a México. La audiencia inicial de imputación, en la que la Justicia determinará si la Fiscalía cuenta con elementos suficientes para presumir la responsabilidad de los acusados, comenzó el sábado y duró alrededor de nueve horas. La jueza instruyó que la audiencia se reanude el próximo miércoles. Mientras se dirime si los señalados serán vinculados a proceso por el homicidio, permanecerán en el penal de Barrientos, en Tlalnepantla.
La Fiscalía estatal capturó a Diego Sebastián N, argentino, y su supuesto cómplice, Gerardo N, el pasado 2 de septiembre, un día después de la masacre. Son los principales sospechosos del asesinato de Meléndez (que tenía 38 años y era tecladista y fundador de Camilo Séptimo), de su pareja Ana Paula Barragán (que tenía 35 años y estaba embarazada de cuatro meses), de Sofía, su hija de tres años, y de Aleyda Romero (que tenía 21 años y trabajaba para la familia). Sobrevivió el hijo de seis años de Honas Meléndez y Ana Paula Barragán, que se escondió durante los minutos de terror. El perro de la familia también fue encontrado muerto y amarrado. El crimen ocurrió en la casa de Meléndez, en el fraccionamiento Grand Viure en el municipio de Atizapán, Estado de México.
Las primeras indagatorias señalan que Diego Sebastián N era socio de Meléndez, y esa relación de cercanía le permitió entrar en el fraccionamiento y evadir la seguridad. Fuentes cercanas al caso han explicado a EL PAÍS que “una posible causa del homicidio es el robo”. También han dicho que ambos “tenían casas en Valle de Bravo”, un pueblo turístico del Estado de México, y “que las rentaban por Airbnb”. En estos años en México, el argentino ha llegado a fundar cinco empresas, la primera en 2001 y la última en 2018, según el Registro Público de Comercio.
Reforma publica que, durante la audiencia del sábado, la Fiscalía presentó a la jueza 60 datos de prueba contra los dos acusados, entre ellos, dictámenes de criminalística. También se dio cuenta de un testimonio que refuerza la hipótesis del robo como móvil del crimen. “Se señaló que un pariente del también tecladista de la banda Camilo Séptimo declaró que tenía una memoria con tres millones de pesos en criptomonedas, la cual aún no ha sido localizada”, ha indicado el diario. “Además de que Diego Sebastián N posee 50 inmuebles en México y España, que renta a través de una plataforma digital, y que le habría pedido 300.000 pesos prestados a Meléndez, quien se los habría negado”, añade.
La defensa legal de los dos imputados pidió que estos fuesen liberados por fallas en el debido proceso, alegando irregularidades en la manera como fueron detenidos. “Las acusaciones han sido gravísimas, de ninguna manera las apoyamos o consentimos. Sin embargo, no es lo mismo ser acusado que ser responsable”, dijo el abogado defensor, Rodrigo Pastrana, al final de la audiencia, según Reforma.










