Mucho antes de ser campeón del mundo, Boca encaró su obra más ambiciosa fuera de la cancha: se propuso financiar, construir y donar 23 escuelas (distribuidas a lo largo de todo el territorio argentino) y la número 24 para los pibes del club. Y lo consiguió.
Ocurrió en 1967 bajo la presidencia de Alberto José Armando y tuvo un gran impacto social para la época. El hito fue calificado por la prensa local como un acto «sin precedentes» y se formalizó en una reunión que se llevó adelante en la sede social, donde se dieron cita las autoridades del club y el entonces presidente del Consejo Nacional de Educación, José Mariano Astigueta.
Tal como destacó la revista Así es Boca, el máximo dirigente del Xeneize recalcó durante su discurso: «Estamos inaugurando una nueva modalidad de encarar las actividades en una institución deportiva que puede decir con orgullo y sin vanidad que está modernizando al mostrar un camino que de ahora en más tendrán que transitar todas las agrupaciones similares que pretendan ser progresistas y adecuadas al tiempo que vivimos».
Frente a delegaciones escolares e invitados, reflexionó: «Nosotros los dirigentes, que sufrimos el resultado de los partidos, puesto que aun en la hora del triunfo ya tenemos que pensar en el azar del resultado del siguiente, tenemos que acorazarnos y aceptar ese precio que se nos cobra por el privilegio de poder realizar obras útiles a la comunidad».
Una vez finalizada la ceremonia, todos los involucrados firmaron un contrato con EMEPA, constructora que se encargó de la edificación de los establecimientos educativos. Para garantizar que estuvieran terminadas en el plazo fijado, la empresa implementó un sistema de construcción con estructuras premoldeadas. Según informaron las crónicas en aquel entonces, la inversión rondó los 60.000.000 de pesos y contó con una donación complementaria de otros 5.000.000.
Terminada la parte protocolar, el coro de la escuela República de Chile (que estuvo presente en el lugar) dio una breve actuación. Luego, se izó la bandera. «Los distinguidos invitados fueron agasajados con un almuerzo», recopilan fragmentos de la publicación.
¿Cómo eran las escuelas que donó Boca?
Cada escuela (que contaba con capacidad para unos 60 alumnos aproximadamente) estuvo pensada para poder desarrollar con comodidad la enseñanza primaria. Sin embargo, una de ellas fue ideada especialmente para los chicos del club y se transformó en la número 24. » Se hizo en La Candela y se utilizó para que los que venían del interior pudieran terminar sus estudios«, explicó Oscar Petronio, historiador especializado en Boca, en diálogo con Olé.
Los establecimientos quedaron detallados con precisión geográfica. El dato (que se desprende de recortes periodísticos de ese entonces) muestra que tres de ellas fueron hechas en Tucumán. Ya en el sur del país, la iniciativa contempló la cesión de terrenos propios de la institución: dos en Bariloche y otro en la localidad de Esquel, Chubut.
«En nombre del Club Atlético Boca Juniors tenemos el emocionado honor de anunciar que las escuelas están a disposición de los gobernadores con una sola responsabilidad: inaugurarlas. Hemos trabajado arduamente y confesamos que nadie nos urgió, salvo la obsesiva pasión boquense de ser útil a la comunidad», completó el presidente de la institución.
Aquella gran iniciativa dejó sentado un importante precedente de dimensión nacional y demostró que la pasión popular y el compromiso social podían confluir en una misma obra al servicio de la infancia.
¿Cuándo vuelve a jugar Boca en el Torneo Clausura?
Tras vencer 1-0 a San Pablo en el duelo de ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana, Boca regresará a la actividad en el plano doméstico este viernes 11 de septiembre, momento en el que enfrentará a Central Córdoba desde las 21.30 horas en el marco de la novena fecha del Torneo Clausura.












