El Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires confirmó la condena impuesta a Claudio Contardi por abusos sexuales reiterados y agravados contra su ex pareja, la modelo Julieta Prandi, en un fallo en el que se aplicó una leve reducción de la pena original.
Así, el tribunal resolvió que el empresario cumpla una condena de 18 años y seis meses de prisión en lugar de los 19 que había ordenado originalmente.
El fallo rechazó la mayoría de los planteos de la defensa, como por ejemplo que se vulneró el derecho del imputado a ser juzgado por jurado, o que no se acreditó el dolo ni el grave daño psíquico.
Durante el proceso, Contardi cambió en repetidas veces de abogado. Ese fue otro de los argumentos que esgrimió, al considerar que no tuvo una defensa eficaz. También planteó que la prueba era insuficiente y los hechos fueron descritos de manera imprecisa.
La apelación había sido llevada a cabo en agosto del año pasado por el abogado defensor de Contardi, Fernando Sicilia, quien también había pedido que cumpla la condena bajo prisión domiciliaria.
La decisión fue tomada por los jueces Manuel Alberto Bouchoux y María Florencia Budiño, quienes consideraron que Contardi había optado válidamente por ser juzgado por un tribunal técnico, y que el relato de Prandi fue coherente y estuvo respaldado por declaraciones de familiares.
También remarcaron que quedó probado en el debate el daño grave a la salud mental de la modelo que produjo la relación con el empresario.
En el único punto en que falló a favor de Contardi fue al considerar que uno de los agravantes para fijar la pena no tenía suficiente fundamento. Se refiere a un pasaje donde se menciona la “actitud asumida por el imputado con posterioridad al hecho y sus características”. Para el Tribual, ese argumento fue impreciso.
El tribunal mantuvo el resto de los puntos de la condena, incluido el agravante por el contexto de violencia de género.
Prandi y Contardi estaban casados desde 2011 y se separaron en 2019. La denuncia de la conductora fue realizada el 13 de octubre de 2021 en la Comisaría de la Mujer y Familia en la localidad de Martínez por hechos que ocurrieron en «fecha indeterminada, entre el 28 de julio del año 2015 y el mes de marzo del año 2018».
El 13 de abril de 2022, Prandi volvió a declarar y, «además de ratificar su denuncia efectuada oportunamente, realizó un relato detallado de los abusos sexuales reiterados que sufriera por parte de quien fuera su pareja».
El juicio se extendió durante tres audiencias y contó con la declaración de peritos, la psicóloga y el psiquiatra de la denunciante, además de amigos y familiares que dieron testimonio del deterioro físico y emocional de Prandi.
Durante todo el proceso, la modelo pidió no cruzarse con su ex. Un biombo los separó en las ocasiones en que debieron compartir sala.
De acuerdo a los fundamentos del fallo de 24 páginas del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 2 de Campana, los abusos fueron cometidos por Contardi en un contexto de violencia y mediante un «trabajo minucioso». Para los jueces, estos ataques sexuales tenían el objetivo de «socavar» la personalidad de la víctima.
Ese trabajo sistemático quedó comprobado, según el TOC N°2, en la acción de separar a Prandi de su entorno y creando conflictos entre ellos. Buscando excusas de «protección y seguridad» para «cambiarle el teléfono cada seis meses», dificultando el contacto con familiares y amigos.
Contardi fue finalmente condenado el 13 de agosto de 2025. Ahora la sentencia en su contra fue confirmada por un tribunal superior.









