Al margen de pelear por un título e intentar clasificarse a la Copa Libertadores del año que viene, en River hay otro gran objetivo de cara al cierre de este 2026. Se trata de la renovación de Santiago Beltrán. El joven arquero tiene contrato con el club hasta diciembre de 2027 y en Núñez saben que ya lo merodean varios clubes europeos.
Desde la dirigencia continúan llevando adelante el plan de renovación contractual que iniciaron hace ya unos meses y que tiene como objetivo final que el bonaerense de 21 años estampe la firma de un nuevo vínculo y continúe siendo el arquero de River por mucho tiempo.
Hasta el momento, Beltrán tuvo dos contratos en River. El primero fue en 2023, con extensión a diciembre de 2025 y en el medio renovó hasta 2027, pero quedó con la antigua cláusula de rescisión de 25 millones de euros. Ahora, la intención es elevarla a 100 millones de euros y darle un aumento considerable de salario, lógicamente.
“Las charlas nunca se cortaron”, afirmaron desde el entorno del arquero a Clarín. Y agregaron: “La negociación avanza despacito, pero avanza”. Aunque también reconocieron que ya recibieron muchas preguntas de clubes del exterior. De todos modos, la prioridad será la renovación con River.
Es lógico que Beltrán esté en la mira de clubes importantes de Europa. A pesar de que casi no hizo Inferiores, el joven guardameta irrumpió en el arco de River tras la lesión de Franco Armani y se destacó con sus atajadas fundamentales y su liderazgo a pesar de su juventud.
De hecho, fue convocado a la Selección Argentina para entrenarse junto a la Scaloneta en la previa del Mundial de Canadá, México y Estados Unidos de este año. Ya lo tenían en el radar porque había sido sparring el año pasado.
Con charlas que avanzan, la idea de la dirigencia de River, como se mencionó, es extender el contrato del arquero de 21 años hasta finales del 2029, además de elevar su cláusula de rescisión de 25 millones de euros a los ya habituales €100 millones con los que se les suele firmar a los jóvenes.
Por el momento, igual, falta transcurrir un camino para llegar al apretón de manos, pese a que hay optimismo de los dos lados.
Titular desde aquella lesión de Armani en la pretemporada de verano, cuando le tocó hacer su debut en Primera, y totalmente asentado en el desafío más importante de su vida, Beltrán ya suma 38 partidos en este 2026, con 32 goles recibidos, 15 vallas invictas, un sinfín de atajadas determinantes que evitaron derrotas y penales atajados en diversas tandas. Todo esto, en un River que ya cambió dos entrenadores en el año y que dio una gran cantidad de ventajas en defensa.
Por eso, el proyecto de los dirigentes es con Beltrán en el arco y Ezequiel Centurión, por quien también negocian su renovación contractual (vence el 31 de diciembre y tienen el mismo representante), cerca suyo.
Internamente, el ideal es que se quede por muchos años más y que pueda transitar en Núñez el camino a una posible convocatoria para el Mundial 2030: si bien es algo que hoy parece lejano, hay indicios de sobra para saber que estará de mínima muy bien considerado para ser una de las alternativas al Dibu Martínez.
De hecho, no fue casual que haya integrado la lista de 55 para la reciente Copa del Mundo y que se haya quedado más tiempo que el resto de los que habían viajado para los amistosos. El cuerpo técnico lo quería seguir teniendo cerca para ver su evolución y, además, en aquel momento todavía estaba latente la situación de la fractura del Dibu.
Beltrán tiene un futuro enorme y River quiere renovarle para intentar asegurarlo unos años más en “el arco más grande del mundo”, como lo definió Amadeo Carrizo. Ese es otro gran objetivo que tienen en Núñez de aquí a fin de año.










