En el juicio por el asesinato a tiros del ex capitán de Los Pumas Federico Martín Aramburú (42), Cecilia, su madre, ha elegido a la abogada francesa Sophie Thonon para representarla en el juicio en el Palacio de Justicia de Paris. El crimen del rugbier ocurrió el 19 de marzo de 2022 en París.
Por el caso están siendo juzgados como autores principales el ex comando de la marina francesa Loïk Le Priol (32) y Romain Bouvier (32), su amigo y activista de ultraderecha. Por una condena previa, los dos imputados tenían prohibido juntarse. Una ex pareja de Le Priol está acusada como partícipe secundaria y otro hombre de encubrimiento.
Durante años, “Maitre” Thonon, reconocida jurista y activista por los derechos humanos, representó a los familiares de los desaparecidos franceses en la Argentina.
La abogada cree que la muerte de Aramburú fue «una ejecución» y los videos, una muestra de lo que sucedió. Y resalta que hubo una muy buena investigación policial.
–Doctora Thonon, a su criterio, ¿cómo va el juicio?
–El juicio va como estaba previsto, pero mucho más allá de nuestras expectativas. Siempre en un juicio penal en el cual, a pesar de todos los artículos que salieron en la prensa, el jurado no estaba al tanto de los hechos. Entonces por eso es que se rehace la instrucción en el juicio mismo. La primera semana vinieron muchos expertos. Un experto que re-trazó las balas en el cuerpo. Otro que habló de las armas, las balas que había encontrado: 1.080 balas en la casa de uno de los acusados.
–Exactamente. Los tres policías que estaban a cargo de la investigación. La misión de ellos fue contar lo que hicieron. Pero también dieron, con las preguntas que se les hicieron, una opinión sobre qué significaba para ellos descubrir tantas armas.
Se les preguntó, ¿un coleccionista pone las cosas así? ¿No las ponen bien expuestas, en vitrinas? Había armas con balas, armas ya cargadas. Entonces se les preguntó si realmente es así que actúan coleccionistas. Ellos dijeron que no. Son armas listas para usar, para el uso.
Cuando uno tiene un arma, ¿qué significa? Todo el tema de la violación del control judicial que ellos tenían por un caso anterior. Así que ellos hablaron muy a favor de lo que siempre nosotros dijimos. La defensa trataba cada vez de ver si había una diferencia de centímetros, metros, segundos. Pero ellos hablaron de una manera muy definitiva. La primera semana fue para nosotros una buena semana. Una semana que realmente abre bien el camino a las dos otras que vienen.
–¿La pericia de la Policía ha sido fundamental?
–Siempre es fundamental. Sin un detalle de la policía, no se puede hacer nada. Ellos son los profesionales. No son impresiones. Son avisos fundados. A veces 30, 40 años de práctica profesional, y eso fue muy a favor nuestro. Pero a favor porque no hay otra posibilidad. Nada más.
El rol de los videos
–¿Es la primera vez que los vídeos prueban cosas fundamentales en un juicio o es porque el juicio se ha también mediatizado?
–No, porque los vídeos no tienen ninguna personalidad. Muestran pasar a gente, sacar una foto. Entonces los vídeos son neutros. Son máquinas que registraron una pelea, después un primer ataque y después un segundo ataque. Entonces esos aparatitos filmaron lo que se presentó.
Video
El ataque donde murió el rugbier argentino Federico Martín Aramburú.
No tiene nada que ver con la mediatización. Eso Dios sabe que la defensa ahora se apoya mucho sobre eso, tratando de decir: “Sí, es muy mediático”, “entonces los hechos, los testigos hablan bajo influencia de la prensa”. Se trata de denunciar el papel de la prensa, de parte de ellos. Los videos aparecieron también en la televisión. Yo no sé muy bien en qué altura de esos años pero están ahí los hechos filmados, punto. Como los tiros que escuchamos son lo que pasó. No hay ningún lugar a interpretación.
–Ahora, los vídeos prueban que estamos frente a una ejecución de Federico Aramburú porque muestra cómo lo matan.
–Sí, por supuesto. Cuando se escuchan los tiros es muy significativo. Los tres últimos disparos son tres tiros en un segundo. Hay que tener un dominio del arma totalmente extraordinario. Lo que tenía el comando Le Priol por su formación militar. Y se escuchan los tiros de manera muy precisa. Y además, los vídeos lo muestran. Se escucha cuando, por ejemplo, se caen en los tachos de basura. Los vídeos, los disparos, el ruido mismo habla de por sí. Es evidente eso. Después, vienen todas las excusas. Todo el montaje de excusas de los involucrados. Eso es otro tema.
El nexo de los acusados con la ultraderecha
–¿Usted cree que en este juicio está suficientemente investigado hasta ahora el vínculo de los imputados con la ultraderecha?
–La ultraderecha aparece de manera constante. Es uno de los temas transversales en el juicio. Reaparece a través de la violencia de esas personas, sus amistades, sus lazos. Entonces, eso no era investigar sobre la extrema derecha. Ese juicio se puede hacer a nivel de la mentalidad, de la formación, de la historia, de las referencias intelectuales de los imputados. Pero no es un juicio de por sí, central, de la extrema derecha. Pero la extrema derecha integra la formación de esas dos personas. Entonces, tal como se habla de la formación militar, por ejemplo en Le Priol, se habla también de la pertenencia de ellos dos a movimientos de la extrema derecha.
Cecilia Martin Aramburú, madre de Federico. Foto EFE–Ahora, estos grupúsculos a los que ellos adhieren ya no existen más, ¿no?
–EL GUD (Groupe Union Droit), por ejemplo, prescribió. Pero hubo varias etapas en la vida del GUD. A veces desaparecen o están prohibidos. Hay muchos que fueron prohibidos, pero reaparecen bajo otra forma. Entonces, yo diría que el mundo de la extrema derecha es una especie de caleidoscopio que se mueve, recompone, y que está muy presente, muy presente.
Armados para matar
–¿Van a declarar los militares que entrenaron al ex comando Le Priol o algunos de los comandos que estuvieron en África?
–Hubo una declaración ayer de un militar que habló de su formación y de cómo se integró. Los padres también hablaron del Ejército. Entonces, hay un militar que hizo todo un recorrido del estatuto, del camino militar de Le Priol. Por qué, de repente, no pertenece más al Ejército, por qué el Ejército lo expulsó, lo condenó. Él apeló. Esto es un elemento muy, muy presente.
Le Priol, cuando fue juzgado por una brutal golpiza y tortura previa al caso Aramburú.–Y Bouvier, ¿ha mentido? ¿Usted cree que, de alguna manera, al haber mentido, al haber pretendido hacer creer que es un coleccionista, se ha cambiado su situación judicial?
–No. Bouvier está acusado de tentativa de asesinato. Estos dos personajes fueron antes a cenar con un amigo en un restaurante, en el barrio 16 de Paris. Y ellos salieron cada uno de su casa para ir a ese acontecimiento entre amigos, armados. Cada uno tenía un arma en su pantalón y con balas ya listas en el tambor. Entonces, salieron con armas que se podían usar en un segundo y, por supuesto, matar. Entonces, ahora dan excusas sobre esas viejas armas. «Nunca me imaginé que se podían tirar balas». Son cosas que no tienen ni pie ni cabeza. Es mejor no decir nada.
–El argumento de defensa propia que ellos y sus abogados pretendían argumentar, ¿es viable?
–El asunto de la colección de armas, en el caso de Bouvier, es bastante increíble. Cuando después él da excusas, da vueltas, dicen que son viejas armas. Es cierto que la mayoría de las armas que él tenía no eran nuevas. Tenía armas viejas que a veces había que declarar o no. O digamos que se tenían que comprar a través de todo un proceso legal.
Las armas que ellos usaron son armas de categoría D, que no necesitan ningún permiso especial. Entonces, hay tantas armas, tantas balas, que no se presentan como las presenta normalmente un coleccionista. Entonces, uno se hace pregunta, ¿qué hacía con tantas armas? ¿Las vendía?¿Estaba esperando que el precio suba para vender en internet las armas? ¿Las usaba? Entonces la teoría del coleccionista frente a los hechos persiste.
Loik le Priol cumplió misiones en el extranjero para la Marina de su país. Foto: Facebook.–¿Y la premeditación?
–La premeditación es el punto fuerte porque, por supuesto, cambia mucho el panorama y el monto de la pena. Interrogábamos a los policías sobre cómo estaban los dos jugadores de rugby cuando se van del bar y cómo actuaban los futuros criminales. Entonces, todos son absolutamente unánimes, al decir que Aramburú y Shaun se fueron tranquilamente.
Se iban al hotel y no aspiraban a otra cosa que descansar, porque ya eran las seis de la mañana, y afrontar el día siguiente.
Cuando Bouvier y Le Priol –eso todos lo dicen, los testigos, la policía– se fueron corriendo buscándolos, para los jugadores de rugby la pelea estaba terminada. La pelea del bar estaba terminada. Ellos pasaban a otra cosa y los criminales no. Había que seguir: buscarlos de nuevo y vengarse de cualquier manera.
–¿Los argumentos de la defensa han sido anulados por la acción de los videos, por el informe policial, por el testimonio de la gente en el bar?
–No, la defensa no renuncia a su argumentación. La defensa va a pelear sobre si el brazo estaba horizontal, si el brazo estaba dirigido al suelo. Entonces, van a tratar de crear dudas en la cabeza del jurado, porque es el jurado el que decide si son culpables o no. Entonces, toda la defensa de ellos está basada sobre infiltrar una duda para demostrar que ellos no tenían ganas de matar y no premeditar cosas. La pelea de la defensa consiste en aprovechar cada posibilidad de duda.
Cuchillos que incautaron del auto de Le Priol cuando fue detenido en Hungría después del crimen de Aramburú.–¿En qué contribuyó al juicio el testimonio del Le Priol?
–Le Priol reconoce pero después da excusas. Pero por ahora Le Priol habló poco. Deja a sus abogados, mejor dicho. Denunció lo de la prostituta. El viernes hubo un debate sobre ese tema, de que él no golpeó a nadie, que era un montaje. Entonces, Le Priol pega a la versión oficial: “Yo no quise nunca, yo no quise apuntarlo”.
Federico tiene dos balas en el cuerpo. Esto está comprobado, no hay ninguna duda, que le entraron por la espalda. Entonces acá Le Priol monta toda una excusa diciendo que tenía miedo y se quería ir. Entonces hizo disparos así, al azar. Cada vez montan una explicación sobre hechos que los acusan.
La novia de Le Priol y el Jeep
–¿Y el rol de la novia del Le Priol? ¿Ella va a recibir una dura pena? ¿Su testimonio la puede aliviar o no?
–Ella comparece libre. Estuvo ocho meses en prisión. No convenció a nadie cuando habló de su ruptura con Le Priol. Pero ella ejecutó las órdenes.
Ella, cuando se le dice de ir a buscar el Jeep, y de manejar para buscar con Bouvier a Federico. Ella lo hace. Ella sigue. Ella hace todo lo que le piden hacer después de los disparos. Está muy a las órdenes ella. Entonces dice que siempre -y esa es su excusa mayor- trataba de hacer lo necesario para calmar, para que el Le Priol se vaya cuanto antes, que no haya problemas. Sobre todo cuando hay más que están en medio.
Entonces, está acusada como Bouvier de tentativa de asesinato, porque ella lo lleva al lugar de los hechos. Claro, ella se va y lo busca.
Y ella, además, cuando Bouvier dispara dos tiros al cuerpo de la víctima, se va y abandona a una persona herida en la vereda. Entonces tiene un rol. Por supuesto, mucho menor.
Pero hay que preguntarse si ella no hubiera tenido esa actitud, si hubiera sido tan fácil encontrar a los rugbiers, o si ella se hubiera opuesto de manera abierta, qué hubiera pasado.
Asesinato de Federico Martin Aramburu en el Boulevard Saint Germain Paris–¿Y va a declarar este «homeless» que aparentemente es el que pide fuego? Le Priol le llama “subhumano” y Shaun lo acusa de “idiota”.
–No es un “homeless”. Es un testigo. Es una persona que estaba en el bar, en una mesa de al lado, con dos amigos. Es una persona bastante agitada, pero no era un “homeless”. Para nada. Está convocado, va a declarar.
–Ahora, los cuatro tiros de Le Priol y los dos de Bouvier muestran que no hubo reflexión, sino deseo de matar, ¿no?
–Es cuestión de interpretación. Pero hay una cosa evidente que no tiene nada que ver con una interpretación de la voluntad de los disparos. Es que cuando uno sale con un arma cargada y después se encuentra frente a una persona y, acciona el tambor para que salga una bala, sabe que corre el riesgo de matar a la persona. Eso es una cosa evidente. Si no, uno no saca su arma. Si hubieran seguido su camino después de la batalla, hubieran podido irse simplemente en el Jeep, la otra chica en su Fiat, que era su coche, cada uno por su casa. No, no fue la actitud de ellos. Ellos fueron a buscarlos. Ahora dan explicaciones, pretextos y no sé qué más.
Una ejecución
–Hubo dos cosas. En primer lugar, la humillación en el bar cuando Le Priol se cae, el comando se cae para atrás porque Federco le tira de la capucha. Y después, en la segunda pelea, Federico le rompe la nariz. ¿Son dos elementos que pueden ser atenuantes en el caso de Le Priol o no?
–Por supuesto que la defensa usa esos elementos. Es evidente. Pero al final, en la pelea mortal entre Le Priol y Aramburú, Federico tiene ya dos balas en la pierna. Entonces él trata de hacer todo lo posible para protegerse, para inmovilizar la amenaza que presenta Le Priol. Ellos invierten totalmente los roles. De todas formas, la caída y la pelea después frente a la boutique Gerox no pueden justificar matar a una persona.
–O sea, no hay ningún atenuante psiquiátrico, ni en el arrepentimiento de Le Priol o de Bouvier.
–Bouvier dice que, si se pudiera remontar en el tiempo, él actuaría de otra manera. Son cosas que todo el mundo dice. No tiene ningún interés eso.
Y a nivel psicológico, habrá por supuesto testigos que van a decir lo que piensan del estado psíquico de la persona. Pero de todas formas, el estado psíquico de una persona puede exculpar cuando es obvio que la realidad que veían los criminales estaba totalmente alterada, que ellos no se daban cuenta de lo que hacían.
Aramburú fue integrante de Los Pumas.No es el caso para nada. Estas dos personas sabían muy bien lo que hacían. Entonces, se puede buscar todas las excusas que uno quiera. Pero acá ellos son personas responsables, lúcidas, que sabían que tenían un arma cargada en el pantalón. Y que, por supuesto, eso representa una disposición para disparar.
El estado francés
–¿El Estado francés tiene alguna responsabilidad en este crimen?
–Eso es un tema que se verá en el futuro. Por ahora, lo que se juzga son dos criminales. No una posible o no posible responsabilidad del Estado.
–¿Usted cree que son inevitables las penas a cadena perpetua?
–Es muy difícil contestar ese tipo de cosas. Lo que yo diría es que es una pena que está en juego. Esto por supuesto en la cabeza de ellos, de sus defensores. Ahora decir que es evitable o inevitable, yo no me arriesgo a hacer adivinaciones, apuestas o lo que sea. Yo no soy Casandra en ese caso.









