Cristian Gabriel “Pity” Álvarez Congiú (54) protagonizó un nuevo escándalo. Esta vez fue en el Hospital Tornú, donde se encuentra internado desde el viernes pasado. Mientras lo trasladaban para conectarse a la undécima audiencia del juicio por el crimen de Cristian Maximiliano “Gringo” Díaz (36), el músico sufrió una crisis psiquiátrica y terminó escapándose. Lo tuvo que ir a buscar un patrullero.
El músico tuvo que ser asistido por sus abogados y varios especialistas luego de enterarse de que tenía que conectarse vía Zoom para seguir una nueva audiencia del juicio que lo tiene como imputado por el crimen de Díaz.
Álvarez nunca pudo conectarse al Zoom. Cuando su abogado y amigo Sebatián Queijeiro, junto con su colega Luciana Comerci, llegaron para reunirse con él para asistirlo durante la audiencia, se encontraron con una situación descontrolada.
Sus médicos le informaron que debía trasladarse de la terapia intensiva a una sala común para seguir por la computadora la nueva audiencia. Esto desequilibró al cantante.
Álvarez estaba a los gritos, «sacado» y descalzo. Otros pacientes del hospital empezaron a sacarle fotos y videos y la situación se desmadró. La Policía tuvo que intervenir para que borren los registros de los celulares.
En un momento, «Pity» logró escaparse y salió a la entrada del lugar. Quiso romper los vidrios de un auto para abrirlo y escaparse. Lograron frenarlo y amagó con volver a entrar al hospital.
Pero inesperadamente, otra vez encaró para la salida. Los tres vigiladores privados y una oficial de la Policía de la Ciudad no pudieron retenerlo. Como la Policía ya estaba alertada de la situación, un patrullero que estaba cerca fue a buscarlo y logró alcanzarlo en la esquina.
«Sufrió una crisis nerviosa luego de reunirse con sus abogados», precisó a Clarín una fuente consultada
«Me tengo que reunir con el ‘Chiqui’ Tapia», gritaba «Pity», totalmente hundido en una crisis nerviosa.
Las autoridades del Tornú habían recibido un oficio de carácter «muy urgente» de parte del Tribunal N° 29, a cargo del juicio contra «Pity».
En el escrito, firmado por el juez Gustavo Goerner, presidente del tribunal, solicitaban que le dieran permiso al defensor Queijeiro a ingresar a la sala donde se encontrara Álvarez «a efectos de conectarse mediante medios telemáticos a la audiencia de debate que se encuentra en curso».
«Asimismo, se hace saber que en caso de que no sea posible la conexión en el sitio en donde se encuentra actualmente el paciente, se solicita que en lo inmediato se lo traslade a alguna sala dentro del hospital a su cargo donde pueda garantizarse la conexión», finalizaba el pedido formal.
«Fue una locura», dijeron a Clarín del entorno del músico. Una vez estabilizado fue atendido por un equipo interdisciplinario compuesto por un psicólogo, una psiquiatra y una trabajadora social.
Se le realizaron varias preguntas frente a sus abogados Queijeiro y Comerci. «Contestaba cualquier cosa y estaba fuera de sí», precisaron desde su entorno.
Según indicaron, este estado se debió a la abstinencia que está transitando el músico y a la crisis nerviosa que le provocó saber que tenía que trasladarse a una sala común para ver a través de una cámara la audiencia.
Álvarez, por su trastorno, tiene las cámaras de su notebook y su teléfono celular tapadas porque dice que desde allí es espiado, había dicho semanas atrás uno de sus abogados a este diario.
Fuentes de la cartera de Salud porteña indicaron a Clarín que Álvarez se encuentra «estabilizado» y «normal», y continuará internado en la terapia intermedia del Hospital Tornú a la espera de la derivación por parte de su obra social.
«Pity» será sometido a un examen para establecer si es peligroso para sí o para terceros, informe que pidió la Defensoría de Incapaces ante la justicia civil.
Más temprano, en la sala de audiencias, se hablaba de la grave denuncia por amenazas que radicó Fernando Burlando el viernes pasado. También se debatió un pedido de suspensión del juicio por parte de los abogados de Álvarez, Sebastián Queijeiro y Javier Baños, mientras el músico siga internado.
El Tribunal resolvió que la audiencia pasara a un cuarto intermedio hasta que Queijeiro llegara al Hospital Tornú para poder presenciar el desarrollo de la jornada de juicio junto a «Pity». Eso nunca ocurrió y la audiencia debió suspenderse hasta el próximo miércoles.









