Los coches fabricados en Estados Unidos podrán emitir más gases, según la última normativa aprobada por la Administración de Donald Trump. El Gobierno federal ha aprobado este lunes la derogación de la regulación aprobada durante el mandato del presidente demócrata Joe Biden, que exigía a los fabricantes motores más eficientes en el consumo de combustible y que contaminaran menos.
Trump deroga las normas de ahorro de combustibles para favorecer a los coches de combustión sobre los eléctricos









