La operación para la extracción de un nódulo pulmonar a la que ha sido sometido el Papa en la tarde de este martes ha terminado “positivamente”, ha anunciado el Vaticano en un comunicado a las 19.48. “La intervención ha concluido positivamente, en los tiempos y modos previsto y el Santo Padre ha regresado a la habitación. Seguirán ulteriores informaciones”, ha señalado una breve declaración de la Sala de Prensa de la Santa Sede.
Ahora, según informó el Vaticano el lunes, el Papa permanecerá en el hospital al menos una semana para recuperarse de la intervención y su agenda queda suspendida hasta el próximo martes, día 20. León XIV, de 71 años, se ha operado solo dos días después de anunciar él mismo la noticia, en el tradicional rezo del Ángelus del pasado domingo, desde la ventana del palacio apostólico en la plaza de San Pedro. “Los médicos han encontrado un nódulo circunscrito al pulmón. Se ha detectado en una fase muy temprana y bien localizado. Los médicos consideran oportuno intervenir, por lo que, siguiendo su consejo, he decidido someterme a una operación para extirparlo”, explicó.
El nódulo pulmonar es una masa de tejido anómala que en la mayoría de los casos es benigna, aunque en otros puede ser cancerígena. Tras la operación, los médicos podrán determinar mejor su naturaleza. No obstante, el mero hecho de realizar la intervención, según los facultativos consultados, puede indicar que los médicos ya saben que se trata de un nódulo maligno, tras realizar una biopsia previa, y por eso han decidido quitarlo. De momento, no hay más información de la Santa Sede al respecto.
Este es el primer problema de salud del León XIV desde su elección. Es aficionado al deporte, sobre todo el tenis, y también va al gimnasio con regularidad. No se le conoce hábito de fumar ni achaques previos.
La Sociedad Torácica Estadounidense señala que menos del 5% de los nódulos pulmonares resultan ser cancerosos, aunque el riesgo aumenta con la edad, el tamaño y otros factores como el tabaquismo. El doctor Federico Venuto, jefe de cirugía torácica del hospital Policlínico Umberto I de Roma, explicó a Reuters que los procedimientos para extirpar nódulos pulmonares suelen ser mínimamente invasivos y, en algunos casos, implican el uso de una fina cámara tubular denominada toracoscopio. “La tasa de complicaciones es extremadamente baja”, declaró.
De este modo, el Policlínico Agostino Gemelli ha vuelto a congregar este martes a decenas de periodistas y una multitud de fieles por primera vez desde marzo de 2025, cuando fue ingresado Francisco durante más de un mes, antes de fallecer el 21 de abril. Desde luego era una situación que nadie esperaba revivir tan pronto, tan solo 17 meses después de la elección de León XIV.
“Nadie se lo esperaba”
Por la mañana, los periodistas abordaron al secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, y le preguntaron si la noticia de la operación había sido una sorpresa: “Sí, claro, porque nadie se lo esperaba, pero estas son, ha dicho el Papa, las sorpresas de Dios”.
El Pontífice llegó al hospital pasada la una del mediodía, y fue recibido por una multitud que le vitoreó dándole ánimos y muestras de cariño. A León XIV se le ha visto emocionado, saludando desde el coche. Le ha acompañado su médico personal, Luigi Carbone, de 54 años, especialista en medicina de urgencias y cirujano que ya fue el facultativo de confianza de Francisco y es el responsable de la Dirección de Sanidad e Higiene de la Ciudad del Vaticano.
También estaba otro de los miembros del equipo del anterior pontífice, el enfermero Massimiliano Strappetti, de 54 años, que en los últimos meses estaba constantemente con él para ayudarle. Ya había desempeñado la misma labor con Juan Pablo II y Benedicto XVI. El responsable de la operación ha sido Stefano Margaritora, de 66 años, uno de los mayores expertos en Italia en cirugía torácica con técnicas poco invasivas y robóticas.
El Papa ha quedado ingresado en la décima planta del centro, pero no en el lugar habitual destinado a los pontífices, un apartamento en sí mismo reservado para estas ocasiones. Ha dado la casualidad de que esta zona se hallaba en trabajos de reestructuración y León XIV ha debido alojarse en un recinto contiguo.
La decisión de anunciar la operación y realizarla lo ante posible se debe no solo a que es lo mejor desde el punto de vista médico, por precaución, sino porque el Papa desea restablecerse cuanto antes para poder realizar su próximo viaje. León XIV tiene previsto comenzar el 6 de noviembre su visita de 12 días a Uruguay, Argentina y Perú, y la recuperación de estas intervenciones aconseja no tomar vuelos durante los días posteriores, incluso en un plazo de hasta tres semanas. El Vaticano no ha aclarado si la operación se realizará el mismo martes o el miércoles, pero en todo caso de ese modo se cumpliría perfectamente ese periodo de tiempo.










