Marie Anne M. recibió una llamada este lunes a primera hora del camarero del bar que está al lado de su tienda de gafas, en una concurrida calle comercial cerca del Centro Pompidou, en el distrito IV de París. Su comercio había sido asaltado y desvalijado. Cuatro individuos habían forzado el cierre y reventado los cristales. “Cuando llegué los vecinos me enviaron los vídeos que habían grabado durante la noche. Fue a la una de la madrugada. Es estremecedor ver la violencia con la que rompieron los cristales y destrozaron todo. Entraron como cucarachas”, explica la francesa a EL PAÍS.
Las protestas no dan tregua en Francia mientras el comercio evalúa daños: “Estremece ver la violencia con la que destrozaron todo”










