Peritos del Poder Judicial de Corrientes trabajan contrarreloj para recuperar la información del celular de la maestra rural Nancy Estela Godoy (52), cuyo cuerpo fue hallado este miércoles en un bañado de la estancia El Curupí, cerca de Esquina. En forma paralela se trabaja sobre los teléfonos de los detenidos para establecer los mensajes que cruzaron y sus movimientos desde el 7 de octubre, cuando la víctima se contactó por última vez con sus hijos. Esa información permitirá establecer qué rol desempeñó cada uno en el hecho.
El hallazgo del cuerpo mutilado y en avanzado estado de descomposición hizo replantear las estrategias defensivas. El abogado Marcos Neironi, defensor de Rosa Leguizamón, pidió aplazar su declaración de imputada, que había sido fijada para este viernes a la mañana.
Neironi aseguró que la mujer y su marido, Nahuel Rojas -también detenido-, “nada tienen que ver con el crimen” y que “ya declararon dos testigos que aseguraron haber visto a Nancy el viernes a la tarde, cuando ellos ya se habían ido a Sauce para la Fiesta del Mencho”.
El abogado explicó que Rosa y Nahuel partieron cerca de las 10.30 del viernes 9 de octubre hacia esa localidad del sur correntino, pueblo al que arribaron cerca de las 13.40. “Ellos tenían previsto volver el lunes, pero Rosa sufrió una lesión lumbar mientras participaba de una prueba de destreza en la fiesta y requirió atención médica en el Hospital Santa Rosa de Sauce».
Según la reconstrucción que realizó Neironi, su permanencia se prolongó en esa localidad hasta el miércoles 14 de octubre porque debía realizarse un nuevo control médico. Y que al regresar fueron a la escuela para ver a Nancy, constatando que ya no estaba.
Neironi afirmó que decidió pedir una postergación de la declaración de Leguizamón por una cuestión de estrategia procesal: “Queremos que se incorporen las pericias telefónicas y el resultado de la autopsia al legajo de investigación”.
Por su parte, el abogado querellante Gustavo Briend, sostuvo que si bien la autopsia no pudo determinar cuándo se cometió el crimen, su hipótesis es que «el ataque se produjo entre el martes y el jueves”. Y que el último mensaje que la maestra envió a sus hijos “no lo hizo ella sino otra persona» porque «sus hijos dicen que ella era más expresiva en las comunicaciones que mantenían”. El texto solo decía que había llegado bien a la escuela.
El abogado dijo que la familia de Nancy salió “conmocionada” al escuchar el informe de autopsia, sobre todo, por el “salvajismo” con el que fue cometido el hecho.
Este jueves, el fiscal Javier Mosquera se reunió con los tres hijos de la víctima, Adán José y Sebastián, y mantuvieron una videollamada con José Luis Gálvez, el director del Cuerpo Médico Forense de Corrientes.
“Fue muy impactante cuando uno de sus hijos le dijo al director ‘entonces mi mamá luchó por su vida’. Fue cuando le dijeron que se habían detectado lesiones defensivas en el cuerpo”, detalló Briend.
El querellante dijo que el hijo de Rosa que declaró en Cámara Gesell durante una hora y media “aportó información relevante” pero no dio detalles.
Según Briend, en el expediente está probado que fueron unos peones de la estancia los que esperaron a Nancy en el puesto 9 del Curupí para conducirla a caballo hasta la escuela. “Rosa la iba a acompañarla el viernes, cuando regresaba”, acotó.
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Así es el lugar donde hallaron muerta a Nancy Godoy.
Otro dato que aportó el abogado es que Nancy le reveló a sus hijos que “se sentía observada por los peones, por su físico y que esa situación la llevó a poner distancia y relacionarse más con Rosa Leguizamón”.
El querellante aseguró que los autores del crimen “intentaron borrar todos los indicios de abuso al cortar desde el abdomen hacia abajo”, pero los peritos “lograron extraer material biológico que se está estudiando” en busca de ADN.
Para Briend hubo una distribución de roles entre los cuatro acusados de haber tenido participación en el hecho: Leguizamón, Rojas, el capataz Ireneo Zarza y el peón Felipe Sandoval.
“Para resumir, Rosa participó siendo la entregadora, como persona de confianza de Nancy. Partimos de la base de que en el homicidio participan dos personas como mínimo, tenemos cuatro personas de forma directa en el hecho y otro por falso testimonio. Los tres masculinos participaron del hecho”, aseguró.
Ireneo Zarza, el capataz de estancia detenido como principal sospechoso. Foto: Juano Tesone.Por su parte, la ministra de Educación de Corrientes, Ana Miño, calificó el hecho como “un caso atroz” y envió sus condolencias y más sentido pésame a «los familiares de Nanci. Especialmente para sus hijos y su esposo”.
Miño dijo que pidió informes a la supervisora y al anterior director por el estado de abandono de la Escuela 626 -lindera a la estancia- en la que Nancy comenzó a dictar clases en agosto pasado. “Es importante esclarecer qué pasó y cómo se realizaron los procedimientos y toda la documentación que tienen para presentar”, afirmó la funcionaria.
La ministra dijo que Corrientes cuenta con 866 escuelas rurales, de las cuales 265 tienen menos de cinco alumnos. Y que el anterior director pidió licencia cuando comenzó el proceso de reorganización de esos establecimientos rurales.
Las declaraciones de la ministra se produjeron después de que la familia de Nancy pidiera no descartar que el crimen estuviera vinculado a las denuncias por el estado de la escuela que había hecho la maestra cuando empezó a dar clases allí.
Sin embargo, para la fiscalía, la principal hipótesis apunta a un femicidio motivado por un posible ataque sexual.
Por el crimen de Nancy hay un quinto detenido, Ernesto Ezequiel Bordón, pero a diferencia de los otros cuatro no le imputan el homicidio, sino el delito de falso testimonio.










