«Empecé terapia, estoy en una montaña rusa de emociones»

«Empecé terapia, estoy en una montaña rusa de emociones»


Edith Hermida llega sensibilizada a la entrevista. Es que viene de la grabación de Masterchef Celebrity, donde tuvo que preparar un guiso de mondongo, plato que remite a su infancia. Por más que lo odiaba -al igual que la polenta y las lentejas que hacía su mamá- es inevitable que la interpele.

Edith tuvo una infancia humilde. Algo áspera, podría decirse. Hasta los 15 años tuvo que calentar agua para bañarse calentita. A duras penas, su familia llegaba a fin de mes. Y lo recuerda sin drama. Asume que fue lo que le tocó.

Hoy, su realidad es otra. Edith es locutora, conductora del legendario programa Bendita, por El Nueve, y participante del reality de cocina de Telefé. Pero no se la cree: “Me considero más una obrera del medio, que una celebrity”. Lleva 31 años trabajando en el medio y se hizo un nombre. “Todo fue muy paulatino -menciona-. Fue paso a paso, pero sin baches. Nunca tuve un momento pum para arriba.”

Sin embargo, desde el 22 de diciembre pasado, está al frente de Bendita, ciclo que condujo durante décadas Beto Casella. Ella era sólo panelista. Casella decidió irse y ella quedó al frente del programa. Esto, sumado al reality de cocina, la lleva a estar en el momento de más exposición en su carrera.

Por un lado lo quiere aprovechar y a la vez, lo surfea como puede. Hace dos meses empezó terapia por primera vez. “Arranqué porque lo bueno que llega también tiene su lado no tan bueno. Hay turbulencias. Y la terapia me está ayudando. Estoy en una montaña rusa de emociones. A veces siento que me agobia tanta exposición. Mi realidad cambió. Y hay cambios que tengo que hacer para estar más segura de mí misma, para pararme en otro lugar y ver las cosas de otra manera. Me cuesta un montón. Siento que a veces me lleva puesta el momento”, confiesa.

A veces siento que me agobia tanta exposición. Mi realidad cambió

Edith HermidaLocutora y conductora

-Sí, me angustio. Porque pienso en cómo le cae a mi entorno cosas que se dicen, lo que se habla de mí. No sé si estaba tan preparada para estar tan expuesta. Y eso que tengo buenos comentarios en general, poco hate.

-¿Te gustaría volver a hacer la Edith de antes?

– No, me encanta ésta que soy. Económicamente me vino bárbaro. Me cambió la vida (Risas). Estoy medio en el final de mi vida. Tengo 55 años. Me queda un tiempo. Pero le dije a Beto una vez que me lo encontré: “Cambiaste el final de mi vida”. Sí, siento que un poco lo hizo.

-¿Cómo fue el traspaso en Bendita y cómo te llevás con Beto?

– Con Beto me llevo brutal. Me costó el cambio de rol. Yo me divertía mucho con él en el programa. Cuando él empezó a decir que quería irse, fui a hablar con los productores y les dije: “Vayan a hablar con Beto porque se quiere ir de verdad”. Y ellos me dijeron que Bendita iba a seguir con los que se quisieran quedar. Traté de que lo convencieran de que no se fuera. Hubo movida. Y bueno, yo quería seguir en el programa. Hablé con Beto y le dije: “Mirá, Beto, yo soy una chica grande, estoy en relación de dependencia, soy un animal en extinción”. Hoy nadie te toma en relación de dependencia. Lo que sí fue un poco raro con los compañeros. Igual después con Beto, siempre me manejé bien. Él me hacía chistes y yo le hacía chistes. Quería que yo me fuera con él (a América). Tuve reuniones, pero el horario no me gustaba. Tengo una hija adolescente, e iba a terminar muy tarde. En ese momento también estaba haciendo radio en El club del Moro en La 100. Me levantaba a las cinco de la mañana. Así que decidí quedarme en Bendita. Y me ofrecieron la conducción.

-¿Puede ser que les está yendo mejor que a la gestión anterior?

-No sé, que lo digan los demás. Yo estoy contenta con cómo nos está yendo en este momento, de los números que se manejan. Seguimos siendo el programa más visto del canal. ¡Todavía no puedo creer la oportunidad que tengo en este momento de mi vida!

-¿Te sentís querida en el medio?

-Sí, me siento querida en el medio, y en general. Siento que construí eso. Sé lo que soy y sé lo que no soy.

-Pareciera que no sos careta, que vas al frente…

-Sos de aceptar desafíos: como esto de estar en Masterchef…

-Sí, soy lanzada. Tuvo mucho que ver que El Nueve quiera de alguna manera apuntalarme y ayudarme. Porque si no, no podía ir a Telefé. Desde el veintidós de diciembre que Bendita es mi prioridad. Igual estoy contenta en Masterchef. Acepté porque es un programa lindo, blanco, de cocina. Es un lindo formato.

Hasta los 15 años había que calentar el agua para bañarse. Era lo que me tocó.

Edith HermidaLocutora y conductora

-Sé cocinar como una mujer normal de su casa. Tengo algunos trucos para que la cosa quede más o menos linda. Pero el programa es otra cosa: te evalúan la preparación o qué plato usás. Aprendo. Y me divierte mucho el grupo.

-¿Qué otros trabajos tuviste?

-Animé fiestas infantiles; fui empleada administrativa. Siempre tuve miedo a quedarme sin trabajo. Por suerte nunca paré de trabajar, pero el miedo lo tengo.

-¿A qué se lo atribuís?

– Creo que viene de la infancia, de la casa de mi papá, de que no teníamos plata. No llegábamos a fin de mes. Eso era todo un tema para mí. Se ve que por eso yo necesité tener los huevos en varias canastas. Se me cae algo, tengo otra cosa. Tengo siempre ideas para hacer cosas como el unipersonal que hago en teatro hace más de tres años. Se llama Teneme paciencia. Estaré el 11 de este mes en el Ratri de Aldo Bonzi y el 5 de diciembre en Terrazas el Paseo La plaza. Por otro lado, trabajo hace catorce años con Panam, haciendo el personaje de la bruja. Soy alguien que dura mucho en los laburos que tiene.

Desde el año pasado que Edith conduce Bendita por el Nueve.

-Me encanta y me encanta hacer giras. Estudié teatro un año con Norman Briski. Y lo del stand up me encanta y lo voy a seguir haciendo. Lo escribí yo y me dirigió Verónica Lorca. Es la historia de mi vida. También de joven, estudié guía de turismo porque me gustaba viajar. Después, me cambié a Relaciones Públicas en la Kennedy. Me fui y me metí en periodismo. Terminé recibiéndome de locutora en el CoSal.

-Y te fuiste convirtiendo en un personaje…

-(Risas) Sí, de a poco. No soy mucho de apuntar, me dejo llevar.

-Siempre fui picante. De chiquita. Y siempre fui muy extrovertida y de charlar.

-¿Volverías a hacer radio?

-Sí, el año que viene vuelvo como conductora de un programa por Vale 97.5, de 9 a 13. Amo la radio. Arranqué hace 25 años. Es rarísimo no estar ahora. Estuve en Energy 101, Radio Disney y en La 100. Me echaron y volví a El club del Moro, pero me fui yo por el reality. Pero fue un placer trabajar con Santi y su equipo, es de primer nivel el programa.

-Volvamos a tus raíces, contame de tu infancia.

– Fue en Parque Chacabuco. Mi mamá es santiagueña y era ama de casa. Mi papá murió. Era camionero y no ganaba muy bien. Vengo de una familia muy humilde. Fui a la Escuela pública número 13. Mi casa era una típica casa peronista. Mi hermana, ingeniera, también de educación pública. A mi papá, Eva Perón le dio una pelota para jugar al fútbol y eso lo agradeció toda su vida. Él no tenía nada. Sus padres eran españoles que vinieron sin nada.

Hay cambios que tengo que hacer para estar más segura de mí misma

Edith HermidaLocutora y conductora

-¿Cómo te afectaba esa vida algo precaria?

-Lo vivía con naturalidad. Era lo que tocaba. Se calentaba el agua y uno se bañaba. Así fue hasta mis quince años. Después mi hermana pudo trabajar y mejoró la situación. Pero también hasta los ocho años dormíamos todos juntos en un cuarto con mis padres. Porque vivíamos con mi abuela. Ella tenía demencia senil. Era complejo. Ahora lo veo con otros ojos. Mi abuela se despertaba a las tres de la mañana y a veces gritaba o quería abrir la puerta . Yo me angustiaba mucho. Lo recuerdo con tristeza. Mi adolescencia fue muy feliz. Salía de joda, tenía miles de amigas. Me acuerdo que me escapaba porque mi mamá no me dejaba salir. Era dura conmigo.

-A los 27. En ese momento no pensaba que era joven. Hoy, sí. Tuve primero a Paloma. Y después volví a ser mamá a los 40, de Amparo. Con mi primera pareja no tengo relación: no se portó muy bien. Y con el papá de Amparo, nos llevamos bárbaro. Estamos separados, pero somos familia. Ahí elegí mejor.

-¿Te casaste con alguno?

-No, soy soltera. No me quiero casar. Antes sí, quería.

Edith disfruta de la soltería. Foto: Mariana Nedelcu.

-¿Qué rol ocupás en tu familia?

-Soy la malcriadora: malcrío a mis dos hijas, a mis perros, gatas y a mi mamá, que tiene 87 años y está bárbara por suerte. Es piquetera. ¡Va a las marchas de los jubilados! Eso la mantiene viva. Y yo también soy como Floricienta: siempre estoy lista para ir a jugar. Me encanta compartir salidas con mis hijas, que son bien distintas, pero nos llevamos bárbaro.

-¿Tenés ganas de estar de novia?

– Por ahora no. Estoy perfecta así. Creo que se romantiza demasiado el tema de estar en pareja. Obvio que es lindo, pero hoy no tengo lugar ni tiempo. Hago y deshago lo que quiero en mi vida.

–Tener una linda muerte. Me gusta pensar en cómo moriré. Podría ser dormida, o que me dé un infarto comiendo con amigas. Ahora, lo que sí deseo es terminar bien de la cabeza, no como le pasó a mi abuela, o como mi ex suegra, que terminó en un geriátrico. Pero igual, tengo miles de lindos planes por vivir aún.

star111 login

betturkey giris

https://vsetut.uz

lottostar

https://slotcoinvolcano.com

lottostar

super hot slot

hollywoodbets mobile

pusulabet giris

yesplay bet login

limitless casino

betturkey guncel giris

playcity app

sun of egypt 4

moonwin

aviamasters

jeetwin

winnerz

lukki

croco casino

playuzu casino

spinrise

discord boost shop

fairplay

betsson

boocasino

strendus casino

sun of egypt 2 casino

gbets login

playwise365

amon casino

betmaster mx

verde casino

winexch

prizmabet

solar queen

quatro casino login

springbok