Óscar Puente dice que decidió dimitir como ministro de Transportes solo unos minutos después de que tuvo noticia del trágico accidente ferroviario de Urda. Lo acordó, según ha relatado, la misma mañana de ese miércoles 28 de octubre de camino al centro de control de la estación de Atocha y así se lo comunicó a su familia. Y lo mantuvo en silencio hasta pasadas las 21.00 de este martes, cuando lo anunció por sorpresa ante el Congreso de los Diputados. Ha sido una escena desconocida en la democracia española: ver a un ministro presentar su dimisión ante los grupos políticos que se la acababan de pedir casi unánimemente en la Diputación Permanente del Parlamento.










