El rodillazo que primero le hundió le pecho y horas después le provocó la muerte a Jesús de Miguel, el delantero de 30 años del Club Deportivo Tenerife, está bajo la lupa. Disciplinaria y hasta penal.
La Policía Nacional abrió una investigación y la Real Federación Española de Fútbol contempla una suspensión, de acuerdo a lo que indica su código disciplinario, de entre cuatro y doce partidos para el arquero del Andorra, Jesús Owono, por haber saltado con la rodilla en alto que chocó con De Miguel y se le clavó en el pecho.
Aquí hay una acción deportiva que tuvo una sanción disciplinaria dentro del terreno de juego, con la expulsión del arquero y que, probablemente, tenga una sanción disciplinaria por parte del comité de competición de la Real Federación Española de Fútbol. Eso es una vía habitual cuando existe una expulsión”, explica a Clarín Nicolás de la Plata, catedrático de Derecho Deportivo de la Universidad Europea.
“Dentro de las sanciones disciplinarias que podría recibir el arquero, su acción podría ser calificada como una infracción grave o muy grave pero la sanción nunca sería a perpetuidad (que no pueda volver a jugar al fútbol)”, opina el catedrático, que es también doctor en Derecho y miembro del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).
“En paralelo, cuando hay algún tipo de lesión, o como en este caso, por desgracia, un fallecimiento, podría abrirse una vía penal”, aclara De La Plata.
Y detalla cuáles podrían ser las opciones: “Para que haya una vía penal, primero tendría que haber algún tipo de denuncia, bien desde los afectados, la Policía o bien de oficio por parte de la Fiscalía«.
El posible delito a investigar, en un caso con estas características, sería el de “homicidio imprudente”.
“Habría que poder demostrar que ha habido una acción que pueda incurrir en un delito -subraya el catedrático-. Ese delito, en principio, podría ser el de homicidio imprudente, es decir, una acción que se haya producido sin intencionalidad.”
Si se produjera una denuncia penal y la Justicia valorara el homicidio imprudente como el delito que habría cometido el arquero Owono, el caso ya no se regularía según las normas disciplinarias del derecho del deporte sino por el Código Penal.
El homicidio imprudente, según el código, puede recibir penas de entre tres meses de multa y cuatro años de cárcel.
El especialista en derecho deportivo, sin embargo, aclara: “En el ámbito penal, en España se suele entender que en una competición deportiva hay siempre una asunción de riesgo.
Lo que habría que diferenciar aquí es si la conducta que motiva la expulsión del arquero supera ese tipo de acción dentro de una competición deportiva -destaca De La Plata-.
Lo complicado en este caso es calibrar si la acción cometida supera el riesgo asumido por parte de un competidor.”
Jesús de Miguel estaba en pareja con María, de 28 años y era papá de Carla, de 16 meses.
Este martes, los alrededores del estadio del Deportivo Tenerife se poblaron de ramos de flores y velas. Un grupo de hinchas ató un trapo con la inscripción “Eterno blanquiazul” -los colores del club- y un retrato del jugador de espaldas, con los brazos en alto, celebrando un gol.










