Los demócratas tenían que sumar al menos cuatro escaños en el Senado y otros tantos en la Cámara de Representantes para hacerse con el control de ambas cámaras del Congreso estadounidense. Algo que parecía un sueño a comienzos de año. Lo han conseguido, y con creces: no solo las principales batallas electorales se han inclinado de su lado; también han arrancado triunfos en carreras que apenas habían figurado en las quinielas, desde Carolina del Sur, donde la médica Annie Andrews ha desbancado a la senadora Darline Graham —hermana del senador fallecido Lindsey Graham—, hasta Texas, donde Gina Hinojosa será la próxima gobernadora del Estado.








