Los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 se están celebrando en Milán-Cortina desde el pasado viernes 6 de febrero. A tres días de la ceremonia inaugural, los atletas reavivaron la polémica de los Juegos Olímpicos de París 2024 con respecto al estado de las medallas. En aquel entonces, las insignias parecían antiguas y se deterioraban con rapidez. Esta vez, las piezas ni siquiera resisten la ceremonia de premiación, ya que se desprenden del enganche.
A pesar de ser catalogadas como ‘las más caras de la historia’ por su valor elevado (una medalla de oro cuesta casi 1950 euros), varios de ganadores señalaron haber tenido problemas con sus medallas apenas las recibieron. Aparentemente, el enganche es demasiado endeble, lo que provoca el desprendimiento. El revuelo causado por los reclamos obligó a la organización a investigar.
Hasta el 22 de febrero, 2.900 atletas de todo el mundo se encuentran compitiendo por 114 medallas en 16 disciplinas. La delegación argentina, alcanzó su pico máximo de participación desde Turín 2006, con 8 representantes. La esquiadora estadounidense Breezy Johnson, oro en descenso, fue la primera en poner en palabras la decepción que sintió al ver cómo su medalla se separó de la cinta en plena celebración.
Además, lanzó una advertencia para el resto de los deportistas en la rueda de prensa tras su éxito: «No saltéis si tenéis la medalla colgada. Estoy segura de que alguien la arreglará, no está del todo rota». Sin embargo, no fue la única. La atleta italiana Lucía Dalmasso también sufrió un inconveniente similar, y confesó que luego de obtener la medalla de bronce en snowboard, en gigante paralelo, su insignia se le separó en dos ocasiones.
En este contexto, Alysa Lui, patinadora artística estadounidense ganadora del oro en equipos, compartió un vídeo a través de su cuenta de Instagram con el texto: «Mi medalla no necesita la cinta. Orgullosa del equipo». También, el biatleta alemán Justus Strelow, ganador del bronce en relevo mixto, y la esquiadora sueca Ebba Andersson, quien obtuvo la medalla de plata en esquí de fondo, manifestaron su descontento al notar los defectos en sus preseas.
Los reclamos van en aumento. Andrea Francisi, responsable de operaciones de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, habló con la prensa este lunes y aseguró que la organización está al tanto de los inconvenientes.
«Hemos visto que algunas medallas se han roto, hemos visto las imágenes y estamos tratando de averiguar en detalle si existe algún problema. Obviamente, estamos prestando mucha atención al tema, ya que la medalla es el triunfo y el sueño de todo atleta«, expresó.
Hasta el momento no se conoce cuál será el camino a seguir con respecto a las medallas que presentan daños. En París 2024, alrededor de 220 distinciones fueron reemplazadas, aunque en aquel momento, era el metal de las insignias el que se encontraba deteriorado. Al tratarse de las cintas, resta esperar la confirmación oficial.










