Cuando Alpine se fue de Bahréin tras las dos semanas de ensayos de pretemporada a comienzos de febrero, la ilusión de Flavio Briatore era volver a poner al equipo en Q3, fundamentalmente apoyado en el motor Mercedes. Sin embargo, Australia encontró al A526 muy lejos del rendimiento esperado y el primer golpe de realidad llegó en la clasificación del Gran Premio de Australia: tanto Franco Colapinto como Pierre Gasly apenas lograron avanzar a la Q2.
En la previa del inicio del campeonato, el equipo francés había dejado buenas sensaciones en el circuito de Sahkir. Incluso se hablaba de la posibilidad de que Alpine se consolidara como “el mejor del resto” detrás de los grandes equipos, Mercedes, McLaren, Red Bull y Ferrari. Pero en Melbourne el panorama fue distinto: el auto mostró falta de ritmo a una vuelta y quedó lejos de la pelea en la zona media.
“Creo que todos estamos decepcionados con el resultado final de hoy y ciertamente esperábamos mucho más”, reconoció Gasly tras la sesión de clasificación, en la que acabó 14°. “Ha sido un fin de semana complicado con poco rodaje en algunos momentos y el auto no se ha sentido tan bien como en las pruebas de pretemporada, así que es importante entender por qué y encontrar mejoras rápidamente”, agregó.
Para Colapinto, que este año afronta su primera temporada completa en la Fórmula 1, el diagnóstico también apunta a un problema más profundo que un simple ajuste de puesta a punto. El argentino explicó que el equipo detectó un punto débil en el auto que no se había manifestado durante los tests.
“Tenemos una idea de lo que pasó pero es muy difícil de solucionarlo tan rápido. Lleva semanas de proceso diseñar una parte del auto cuando te das cuenta de los problemas que tiene. Llevarlo a la práctica después del simulador es difícil porque lleva semanas y meses de diseño y fábrica”, explicó el piloto de 22 años en diálogo con ESPN en la zona mixta del Albert Park.
El bonaerense de 22 años no detalló qué componente deberá ser rediseñado, aunque sí dejó claro que el comportamiento del auto en Australia fue muy distinto al que había mostrado en Bahréin. “Es totalmente distinto a Bahréin. Va a haber que trabajar para entender las diferencias. Vamos por buen camino, aunque no estamos donde queríamos estar”, reconoció.
La clasificación dejó en evidencia esas dificultades. En su último intento de la Q1, y ayudado por eliminaciones de peso (Max Verstappen, Fernando Alonso, Carlos Sainz, Checo Pérez y Valtteri Bottas, además de Lance Stroll), el argentino marcó 1m21s200, apenas 47 milésimas más rápido que Oliver Bearman, el último clasificado a Q2 con el Haas, y apenas 62 milésimas más lento que Gasly. En la Q2 no logró mejorar y terminó 16° con 1m21s270, mientras que su compañero avanzó hasta el 14° lugar con 1m20s501.
Más allá del resultado puntual, Colapinto remarcó que el equipo todavía está en pleno proceso de comprensión del nuevo reglamento técnico y de esta generación de autos. “Estas nuevas generaciones de autos y regulaciones son completamente nuevas y todavía hay mucho que aprender y entender en cada circuito al que vamos”, explicó.
Franco Colapinto tuvo una molestia en el ojo. FOTO: Captura de TVEl argentino también marcó otro dato que preocupa en Enstone: algunos rivales directos parecen haber dado un paso adelante más grande del esperado. “Algunos equipos se ven más fuertes de lo que pensábamos y han dado un salto aquí. Parece que nos falta un poco en todos lados en comparación con los demás, pero tenemos una buena idea de dónde priorizar y mejorar”, analizó.
Esa referencia quedó expuesta en la tabla de tiempos: Liam Lawson y el debutante Arvid Lindblad colocaron a los Racing Bulls en los puestos 8 y 9, consolidando el progreso del equipo en la zona media.
Desde la conducción del equipo, el director general Steve Nielsen también admitió que el inicio del campeonato estuvo lejos de lo esperado, aunque intentó poner el resultado en contexto. “Claramente no es el comienzo de temporada que queríamos o esperábamos con ambos autos fuera en la Q2”, reconoció.
El directivo explicó que parte de las dificultades tiene que ver con el proceso de adaptación al nuevo auto y a un reglamento técnico que obliga a encontrar soluciones muy específicas. “Hemos enfrentado algunos desafíos este fin de semana mientras seguimos intentando entender cómo sacar el máximo de este conjunto de regulaciones bastante particular”, señaló.
Franco Colapinto se clasificó 16° en Melbourne. (EFE)Nielsen también remarcó que incluso en la clasificación hubo margen de mejora en la ejecución. “Pierre se quedó a un par de décimas de la Q3 con una vuelta que estuvo lejos de estar maximizada en términos de preparación de neumáticos y despliegue de energía, así que hay varias cosas y algunos trucos que tenemos que aprender para la próxima vez”, explicó.
En el caso de Colapinto, el análisis fue similar. “Franco quedó un poco más lejos porque no pudo juntar una vuelta completamente limpia, aunque había mostrado un ritmo prometedor al principio”, añadió.
Para Alpine, el desafío ahora será transformar ese diagnóstico en evolución técnica. En una temporada larga y con autos que todavía están en plena etapa de desarrollo, el equipo confía en que las próximas carreras servirán para entender mejor el comportamiento del A526 y empezar a recuperar terreno.
“Esta es apenas la primera carrera de esta nueva era y sin duda vamos a sacar conclusiones e implementar muchas ideas para avanzar”, aseguró Nielsen.
Colapinto también dejó claro que el equipo ya tiene identificadas las áreas donde debe mejorar. “Tenemos una buena idea de dónde priorizar y mejorar. No nos vamos a rendir”, afirmó.
La frase resume el momento de Alpine: un equipo que llegó a Australia convencido de poder pelear en la zona media alta, pero que se encontró con un inicio más complejo de lo esperado. Ahora, la clave estará en cuánto tiempo tarda en cerrar esa brecha. Porque en la Fórmula 1 moderna, entender el problema es apenas el primer paso: lo verdaderamente decisivo es qué tan rápido se puede solucionarlo.










