Manu Fanego: “Somos artífices de nuestra propia historia”

Manu Fanego: “Somos artífices de nuestra propia historia”


Hay algo que solo pasa en el teatro y es un fenómeno tan inexplicable como el amor, es la electricidad que genera el público cuando sale de la sala después de ver algo conmovedor. Eso es lo que ocurre un jueves a la noche en El Picadero cuando termina a sala llena “Le Frigó”, la corrosiva, incómoda e irresistible obra de Copi donde una mujer al borde del abismo se hace carne en la interpretación de Manu Fanego. Un actor que no se guarda nada, lo suyo es pura entrega. Ya sea en “Le Frigó”, en ese exitazo que es “Modelo vivo muerto” con los Bla Bla o en el documental “Yo soy Mika de Frankfurt!”, protagonizado por su alter ego, una artista trans amparada en la ternura. Manu Fanego fluye sin temor al sentimiento en esta charla con NOTICIAS.

Noticias: ¿Cómo te encontraste con un texto como el de “Le Frigó” en una época tan distinta a los 80?

Manu Fanego: Al principio cuando me ofrecieron hacer “Le Frigó” tuve mis dudas porque no he sido fanático de Copi, hay algo de su escritura que me chocaba. Es re loco porque cuando le puse el cuerpo al texto se me ordenó esa retórica que me aleja y me distancia, es tan incorrecto políticamente que me atemorizó porque estaba en las antípodas de mis estructuras. Pero actuándolo me encontré con un entusiasmo muy particular y con la proyección de un autor que no es tan visitado acá en Argentina, pero que necesita ser más representado, sobre todo en estas épocas donde están muteadas algunas voces de la diversidad o se quiere retroceder en ciertos derechos conseguidos. Para mí es importante que voces que no necesariamente son progresistas puedan hablar del tema de la identidad, de la salud mental, de la soledad.

Noticias: Viéndote sobre el escenario, me acordé de Alejandro Urdapilleta. ¿Hay algo de sus performances?

Fanego: Tiene mucho sentido esto que decís porque yo me formé en la escuela del maestro Guillermo Angelelli, alguien muy cercano a esa época del Parakultural y el Club del Clown. Para mí, Batato Barea, Urdapilleta, Tortonese y Verónica Llinás encarnan ese tipo de actuación lanzada, desbordada, visceral y es el que me cabe porque para mí lo físico siempre está muy disponible. Yo cuento una historia desde ahí, no soy un actor realista del método de Stanislavski que busca la verdad arriba del escenario, sino un actor que se predispone a estar lo más liviano posible. Después de haber pasado la obra por el cuerpo, entiendo más la letra, como ocurrió con “Le Frigó”, comprendo mejor al autor, lo que quiere decir con tal o cual escena, se me arma mejor desde lo físico que desde la lectura. Trato de ir lo más despojado de prejuicios, de moralidad y de ego a la hora de subirme al escenario, en todo caso, si algo se me hace intolerable porque siento que va en contra de mis principios, prefiero no agarrarlo. Pero si me subo a un proyecto en vez de  juzgar al autor, prefiero percibirlo desde otro lugar. Me jugué intuitivamente y creí que tenía espalda para cargar esta letra. También hay un equipo espectacular con la directora Tatiana Sandoval al frente. La obra está llena de talento en todas las áreas, es realmente un laburo grupal.

Noticias: Hablando de grupos, el exitazo que tienen con Los Bla Bla y “Modelo vivo muerto”, es algo que se construyó en torno a un modo más juguetón de hacer teatro. Vos provenís del varieté, un género que tiene mucho de esa impronta, ¿qué te fascinó de ese mundo?

Fanego: El varieté tiene esa voluntad que genera la falta de recursos. Me fascina la capacidad que tenemos como pueblo de crear teatro, de construir mundos posibles, de volcar sentimientos y también la variedad de herramientas que podemos desplegar para generar un contacto inmediato con el público. La cuarta pared es un muro que no existe en ese tipo de propuestas, el varieté es como una especie de refugio, una cueva, un nido donde yo me formé.

Noticias: Decís que te formaste ahí y parece casi un tema identitario, ¿es así?

Fanego: A ver, yo nací con la figura de mi padre, Daniel Fanego, que hacía teatro comercial, programas de televisión, era expansivo y popular. De alguna manera, para mí, entrar desde el varieté significaba hacerme de abajo y curtirme más allá de la figura de mi padre. El varieté me abrió la posibilidad de un camino propio dentro de un espacio y un lenguaje que mi viejo no experimentó, logré sentirme realmente yo en ese lugar. Hace poquito fuimos con Bla Blá al Coliseo Podestá y descubrimos la cuna de nuestro teatro, debajo de la platea todavía está la arena del circo, que es nuestra raíz teatral nacional. En el tipo de teatro que hacemos, el público tiene otra relevancia, es cómplice, elige el momento para reírse, te diría que casi tiene más importancia que los actores. Eso me seduce.

Noticias: En los últimos años también venís trabajando bastante en series y películas como “El amor después del amor”, “Cris Miró (Ella)” y “Verano trippin”. ¿En el audiovisual te sentís tan cómodo como en el escenario o el teatro manda?

Fanego: En mi caso, el teatro manda, está por encima en experiencia y en tránsito que el audiovisual. El cine y las series requieren otro tipo de actuación, que también me divierte muchísimo, me encanta el cine. Es un campo que no tengo tan transitado, pero que me siento muy ávido de experimentar. Me banco la espera, la incomodidad y todo lo que rodea un rodaje a cambio de algo milagroso: ese momento en el que se enciende la cámara y todas las personas del set esperan tu actuación, están pendientes de tu respiración. Ahí se arma una especie de campo quirúrgico, un lugar donde de algún modo acecha el riesgo, jugar dentro de ese territorio que posee sus propias reglas requiere cuidado, atención y asepsia. Hay recursos que delante de una cámara no sirven para nada, como la gestualización excesiva, por ejemplo. Ahí sí tenés que actuar con verdad, entender de dónde viene el personaje, sentirlo vivo y saber dónde está el ojo que te mira, porque detrás de la lente hay miles de personas que verán lo que hiciste si tenés suerte.

Noticias: En “Verano trippin” compartiste elenco con tu pareja, la actriz y productora Zoe Hochbaum. Volviendo a que son épocas difíciles para la diversidad, me llamaron la atención ciertos comentarios malintencionados con respecto al vínculo entre ustedes. Algunos sorprendentemente venían de gente del colectivo LGTBIQ y cuestionaban tu no binarismo. ¿Cómo lo viviste?

Fanego: No le doy bola a esos comentarios, no dejo que crezcan en importancia, es absurdo que la gente se pregunte por nuestra relación, de hecho hace un montón que estamos juntos. El problema es de ellos si se cuestionan un vínculo de amor. Ojalá se preguntaran por el muchacho que nos está gobernando y las políticas que implementa, con que tengan un poco más de respeto por las personas, por la humanidad y por las elecciones que cada uno hace, me alcanza.

Noticias: Hace un rato nombraste a tu viejo, que fue y es una persona muy amada. Te tocó la difícil tarea de agradecer el Premio Platino que le dieron por su papel en “El Jockey” después de su muerte. ¿Cómo transitaste ese momento?

Fanego: Sentí que estaba en un lugar donde me había puesto él. Como te contaba, yo vengo del varieté, de un teatro independiente con una expectativa de mantenerse económicamente complicada, muy peleada, te la pasás haciendo mil changas. Cuando mi viejo se fue y me convocaron para recibir el Premio Platino en Madrid, acompañando a todo el equipo de “El Jockey”, con Luis Ortega y la gente de Rei Cine, sentí que de alguna manera estaba ahí porque me había mandado mi viejo, casi lo escuchaba diciéndome: “Andá que hay  cámaras. La gente te va a conocer”. Mi papá me hacía esos comentarios un poco jodiéndome porque pensaba que yo le escapaba a las cámaras y no era tan así. En realidad no aparecían tantas oportunidades como puede suponerse, es un medio muy difícil, la verdad que tener un apellido por sí solo no garantiza nada, necesitás trabajar mucho para que tu apellido valga por lo que vos mismo sos. Agradecer su premio fue como recibir esa posta, ese legado, como si mi papá dijera: «Bueno, tomá, este es mi espacio de laburo. Vení, te invito a que sepas cómo es, a que te conozcan, te presento”.

Noticias: Ese sentimiento se notó en tu discurso de agradecimiento

Fanego: Es que fue un momento muy especial. Hacía poco que estábamos saliendo con Zoe, que también viajó a la ceremonia, fui acompañado por ella con mucho amor. En cierto modo, ese premio me empezaba a autorizar como alguien más que el hijo de Fanego, como el Fanego que queda, si querés. Estoy en consonancia con mi viejo, trabajo de lo mismo, no reniego de eso, ni le escapo a hablar de él en las notas. Es un orgullo ser su hijo y haber tenido el papá que tuve, más allá del gran artista que fue. Disfruté de un padre increíble que me dio muchísimo amor, libertad, una enorme confianza en mí, me ayudó a entender que somos artífices de nuestra propia historia y a creer en la gente.

 

Galería de imágenes


En esta Nota

star111 login

betturkey giris

https://vsetut.uz

lottostar

https://slotcoinvolcano.com

lottostar

super hot slot

hollywoodbets mobile

pusulabet giris

yesplay bet login

limitless casino

betturkey guncel giris

playcity app

sun of egypt 4

moonwin

aviamasters

jeetwin

winnerz

lukki

croco casino

playuzu casino

spinrise

discord boost shop

fairplay

betsson

boocasino

strendus casino

sun of egypt 2 casino

gbets login

playwise365

amon casino

betmaster mx

verde casino

winexch

prizmabet

solar queen

quatro casino login

springbok