Tres cuadros de los artistas impresionistas Henri Matisse, Paul Cèzanne y Pierre-Auguste Renoir fueron robados de la colección de la Fundación Magnani Rocca, una de las más importantes de Italia, en la localidad de Mamiano di Traversetolo, en la provincia de Parma. El hurto se produjo durante la noche del 22 al 23 de marzo, pero la noticia trascendió este domingo. Los ladrones se llevaron las obras Los peces, de Renoir; Odalisca en una terraza, de Matisse y Naturaleza muerta y con cerezas, de Cézanne. Los Carabineros de Parma están investigando el caso junto con la Unidad de Protección del Patrimonio Cultural, y por el momento se han obtenido grabaciones de las cámaras de videovigilancia que han podido detectar a varias personas encapuchadas.
Según las primeras reconstrucciones, un grupo encapuchados irrumpió en Villa Magnani, sede de una prestigiosa colección de arte, robando las pinturas que se encontraban en la Sala dei Francesi, en la planta superior del edificio. Aún se están investigando los detalles del robo, pero la precisión de la acción sugiere un plan meticulosamente elaborado, explican los medios italianos.
El valor total de las tres obras es difícil de cuantificar con precisión, pero se estima en decenas de millones de euros, dada su rareza y procedencia. El cuadro de Renoir, por ejemplo, un óleo sobre lienzo, valorado en varios millones, es una de las pocas obras del artista que forman parte de una colección permanente en Italia. El de Cézanne es una obra sobre papel (lápiz y acuarela) de 1890, un período crucial para el artista; y la obra de Matisse es un grabado al aguafuerte sobre papel quizá mucho menos valioso que los oleos.
La Fundación Magnani-Rocca que los albergaba es una de las instituciones artísticas más importantes de Europa y cuenta también con obras de Monet, Goya, Tiziano, Durero, De Chirico, Rubens, Van Dyck, Filippo Lippi, Carpaccio, Burri, De Pisis, Tiepolo, Canova, entre otros. Gestiona la colección de Luigi Magnani (1906-1984), quien fue un crítico musical y escritor italiano que entabló amistad con el célebre pintor boloñés Giorgio Morandi, de quien adquirió o recibió como regalo numerosas obras. Aún hoy, la villa de Mamiano alberga la colección de arte que creó y amplió continuamente hasta su muerte, y para la cual impulsó la creación de la Fundación Magnani-Rocca.










