El insulto no llegó del lugar que cualquier podría esperar, de parte de un descentrado de sos que habitan las tribunas, sino desde el mismo campo de juego en el que las futbolistas de los clubes Cadetes de San Martín y San José se enfrentaban en un partido de la Copa Challenger. No, llegó desde el mismo campo de juego, según la denuncia de una de las jugadoras: «Aprendé a jugar, la c… de tu madre», contó Melisa Miozzi que la insultó el arbitro.
Ocurrió en pleno encuentro según la futbolista de Cadetes de san Martín y consignaron medios locales. No solo reaccionó la joven, a quien conocen como «Kun», sino las deportistas de ambos equipos. En señal de protesta, las 22 jugadoras decidieron abandonar la cancha.
El hecho generó repudio en Mar del Plata y varios clubes emitieron comunicados para solidarizarse con Miozzi, que usa casaca número 10 de su club.
En la tarde de este lunes, el Club Atlético San José emitió un comunicado en sus redes sociales donde manifestó su total solidaridad y su su firme postura contra cualquier tipo de violencia.
«El fútbol femenino va a seguir creciendo a pesar de estos hechos aislados, porque somos muchos los que entendemos algo fundamental: no es una disciplina diferente. Es fútbol practicado por mujeres. No es ‘fútbol femenino’. Es, simplemente, fútbol», destacaron.
Al mismo tiempo, aclararon que el episodio denunciado por Miozzi no representa a la totalidad del arbitraje. «Valoramos también a los árbitros que entienden que el fútbol femenino es fútbol y que ejercen su rol con respeto y profesionalismo».
El Club Atlético San Lorenzo de Mar del Plata también recurrió a las redes sociales para solidarizarse con la jugadora y el club Cadetes de san Martín. «Creemos profundamente que el deporte es un espacio para la formación en valores, el crecimiento personal y el encuentro con los otros en un clima de respeto mutuo, cada uno de los actores desde el rol que ha elegido desempeñar. No hay lugar para ninguna forma de agresión verbal, física ni psicológica», expresaron.
«El respeto debe observarse entre jugadoras, jugadores, cuerpo técnico, dirigentes y árbitros. El fútbol femenino no es una excepción, es fútbol con las mismas condiciones de igualdad, cuidado y profesionalismo como su reglamento implica».
La comisión directiva reafirmó el compromiso «de quienes abrazamos cada día esta disciplina, de fortalecer espacios seguros para los deportistas, niñas, niños o jóvenes, para que puedan seguir jugando y disfrutando junto a sus familias».










