Mircea Lusescu, hasta hace unos días seleccionador de Rumanía, falleció este martes a los 80 años en Bucarest a causa de problemas cardíacos que forzaron su renuncia el pasado 2 de abril. «El Hospital Universitario de Urgencias de Bucarest informa que hoy, martes 7 de abril de 2026, alrededor de las 20.30, se ha declarado el fallecimiento del señor Mircea Lucescu», informó la clínica en un comunicado.
«El señor Mircea Lucescu fue uno de los entrenadores y jugadores de fútbol rumanos más laureados, el primero en clasificar a la selección nacional de Rumanía para un Campeonato Europeo, en el año 1984», agrega.
«Generaciones enteras de rumanos crecieron con su imagen en el corazón, como un símbolo nacional. ¡Que descanse en paz!», concluye el comunicado del Hospital Universitario.
Lucescu había dejado el cargo de seleccionador tras sentirse indispuesto durante un entrenamiento con el equipo nacional, que a finales de marzo había perdido contra Turquía en una de las semifinales de la repesca europea para el próximo Mundial en Estados Unidos, México y Canadá.
La Federación Rumana de Fútbol (FRF) expresó su dolor al perder al entrenador que marcó toda una época.
Nuestro fútbol pierde hoy no solo a un brillante estratega, sino también a un mentor, un visionario y un símbolo nacional que llevó la bandera tricolor a las más altas cimas del éxito mundial, escribió FRF en Facebook.
Según la FRF, Lucescu dejó un legado colosal, difícil de igualar en la historia del fútbol.
La FRF anunció un minuto de silencio en memoria de Lucescu antes de los partidos de la próxima jornada tanto en la Superliga, la Liga 2 y la Liga 3, como en la Superliga Femenina de Rumanía.
Lucescu, una leyenda en Rumania
«Soy un producto del 100 % del fútbol rumano», aseguró el veterano técnico en agosto de 2024, cuando, con 79 años, sustituyó a Edward Iordanescu para asumir por segunda vez el cargo de seleccionador rumano que había ocupado ya entre 1981 y 1986.
Nacido en Bucarest el 29 de julio de 1945, Lucescu comenzó su andadura en el fútbol en 1961, al entrar en una escuela de deportes de la capital rumana desde donde, dos años después, se incorporó al Dinamo de Bucarest, iniciando una exitosa carrera como delantero.
Además de dos etapas en el Stiinta Bucaresti y el Corvinul Hunedoara, disputó 64 partidos en la selección rumana, de la que fue capitán en el Mundial de México 1970.
Tras su nombramiento como seleccionador rumano, terminó de jugar la temporada 1982/83 antes de dedicarse exclusivamente a su nueva labor como técnico nacional.
Lucescu en su etapa con el Dynamo Kiev, enfrentando al Barcelona de Messi en 2020. Foto: LLUIS GENE / AFP.Su última aparición como delantero tuvo lugar en la temporada 1989/90, cuando, como entrenador del Dinamo de Bucarest y a los 44 años, salió a jugar al campo el 19 de mayo de 1990 en un partido contra el Sportul Studentes.
En total, marcó 81 goles en 377 partidos, ganando siete Ligas y tres títulos de la Copa de Rumanía.
Con el club local Corvinul Hunedoara firmó su primer contrato de entrenador y luego ocupó el banquillo de clubes rumanos como el Dinamo Bucarest o el Rapid de Bucarest, con el que ganó la Copa de Rumanía en 1998.
Mircea Lucescu durante su etapa en el Inter de Milán.Tras asumir por primera vez la selección rumana en 1981, logró suprimera clasificación para una Eurocopa, la de 1984 en Francia.
También desarrolló una trayectoria internacional en Italia, Turquía, Ucrania y Rusia, al frente de equipos como Cremonese, Brescia, Inter de Milán, Galatasaray, Besiktas, Shakhtar Donetsk, Dinamo de Kiev y Zenit San Petersburgo.
Su etapa más exitosa a nivel internacional se produjo en el Shakhtar Donetsk, al que entrenó durante 12 temporadas, ganando en ocho ocasiones la liga, seis veces la Copa y siete la Supercopa, además de conquistar la Copa de la UEFA en 2009.
En mayo de 2016 firmó por el Zenit San Petersburgo, con el que ganó la Supercopa de Rusia, aunque fue destituido en mayo de 2017 tras finalizar tercero en la liga.
Ese mismo año fue nombrado seleccionador de Turquía, cargo que ocupó hasta febrero de 2019.
En agosto de 2024 regresó al banquillo de la selección rumana, 38 años después de su primera etapa, con el objetivo de clasificarla para el Mundial de 2026.
Durante este segundo periodo logró 11 victorias, un empate y sufrió seis derrotas, pero Rumanía quedó fuera del Mundial tras perder ante Turquía en el repechaje del 26 de marzo, una derrota que, según la prensa rumana, le causó un «gran disgusto».
Pocos días después fue hospitalizado en Bucarest y operado tras sufrir problemas cardíacos. El 2 de abril presentó finalmente su renuncia.










