Los hinchas argentinos no pudieron desprenderse del todo de lo vivido hace cuatro días atrás en Atlanta. La remontada épica contra Egipto -la más espectacular de toda la historia- estuvo presente en cada charla en el banderazo del día -1 y también en la previa de los cuartos de final contra Suiza de este sábado. Y fue en el lugar donde el camino en esta Copa del Mundo 2026 se inició, aquel 16 de junio contra Argelia, cuando -quienes pudieron repetir su presencia- vieron la sinfonía del capitán Lionel Messi con su triplete.
Hubo un caos de tránsito similar a aquella vez, pero en las cercanías del estadio Arrowhead el panorama sí fue diferente. Menos multitudes moviéndose y mucha tranquilidad en los accesos, se transformaron en algunos claros en las tribunas. del estadio con capacidad para más de 69.000 personas, la mayoría de ellas vestidas de celeste y blanco, como fue una postal durante cada uno de los cinco partidos de la Scaloneta en esta Copa del Mundo número 23.
La previa no estuvo enmarcada por los cantos que siempre animan. Ese repertorio que se despliega constantemente para dejar las gargantas rojas de los gritos. Sino que lo que se robó la atención fue el seguimiento del duelo entre Inglaterra y Noruega en las pantallas gigante del Fan Zone, bajo el sol y a unos 35 grados de temperatura que obligaban a beber constantemente líquido. Por eso, las filas en los locales eran kilométricas. El «uh, uh, uh» por un cabezazo de Noruega al travesaño cuando el partido está todavía en empate 1-1 rompe un poco la monotonía que había hasta ese momento.
De todas formas, no hay un hincha argentino que no quiera cruzarse con Inglaterra. Por eso gritan la típica «elque no salta es un inglés» cuando los equipos salen a la cancha. Pero esa será otra historia. La de ahora es la de buscar acompañar nuevamente al equipo e intentar sufrir menos. Por eso, cuando Clarín propone armar un ranking de los goles argentinos más gritados en la historia de los mundiales, los convertidos contra Egipto dominan la escena. Es verdad que son los que más frescos están, pero no solo por eso el segundo de Lionel Messi contra los «Faraones» se mete en casi todos los consultados, incluso por encima del 3-2 definitivo de Enzo Fernández.
Por ahí desfila el 1-0 de la «Pulga» contra México en Qatar 2022, el de Marcos Rojo frente a Nigeria que evitó la eliminación en fase de grupos de Rusia 2018, y también el contragolpe perfecto de Angelito Di María para el 2-0 parcial en la final del 18 de diciembre contra Francia.
Pero hay otros más memoriosos que no quieren dejar afuera goles icónicos: el tiro libre de Maradona a Grecia que fue su último gol en Mundiales, el más maravilloso de todos los tiempos en los que eludió cinco ingleses en México 1986 o incluso la definición de Caniggia en el clásico frente a Brasil en Italia 1990.
Dentro de la cancha hubo otro ranking, el del aplausómetro, que volvió a ganar por escándalo el capitán de 39 años. Lo que está generando en este Mundial en los hinchas argentinos (y del resto de los países que se vuelcan por él, no se vio en sus anteriores cinco mundiales, incluso por encima de Qatar.
Hubo más claros en las tribunas que en al debut frente a Argelia. Prueba de ello es que, según pudo saber Clarín, se consiguieron entradas hasta los minutos previos al pitazo inicial, incluso por menos de 1000 dólares, un valor que generalmente era promedio en los cinco partidos anteriores.








