Amparo Battaglia nunca estuvo en Gijón, pero pronto conocerá esa ciudad española porque es una de las artistas programadas en el L.E.V. Festival 2026. Será para ella una experiencia especial por cuestiones familiares: “Mi abuela materna era asturiana, de Torazo, así que estoy muy emocionada –explica–. Me gusta mucho España, he tocado en Barcelona, Madrid, Murcia y Benidorm, pero es la primera vez que me voy a presentar en Asturias y tengo muchísima expectativa porque el L.E.V. tiene una estructura que nos permitirá hacer el show como corresponde, con una buena puesta de luces, un buen escenario, visuales, buen sonido… No siempre tengo esa oportunidad”.
Amparo es argentina, pero vive en Berlín desde 2015 y es más conocida como Catnapp, el nombre del proyecto musical con el que saltó a la fama internacional durante la pandemia, cuando Thunder, uno de los temas de su disco Break (2019), fue incluido en la banda sonora de la exitosa serie de Netflix Poco ortodoxa. “Eso me abrió muchas puertas –admite–. Mi música llegó a muchísima gente, fue lo que más me ayudó en mi carrera, lo que más me catapultó. Me esperan después de los shows y me dicen ‘te conocí por la serie y después escuché tu música y me gustó’”. En el L.E.V. presentará por primera vez en España los temas del EP Biiig Stretch (Laid_Back Sessions), editado por el sello que creó ella misma, Napp Records.
Su música, cuya columna vertebral es una cruza entre breakbeat y drum and bass, ha sido definida por la prensa como “un collage de cultura digital hiperactivo, pegajoso pero inestable”. Ella también lo ve como “un pop medio raro, a veces oscuro, a veces cute (lindo)”. Estudió dos años en Sónica, la primera escuela de música electrónica de Latinoamérica, y cuando terminó la carrera se fue a Londres, estuvo allí apenas diez días y dejó esa ciudad que le pareció contaminada por “un exceso de politeness”, una cortesía permanente que le pareció demasiado impostada. Probó con Berlín y se sintió mucho más cómoda, aunque al principio las cosas tampoco fueron tan fáciles. “Es que no conocía a nadie –recuerda ahora–. Tenía un solo amigo, y sentía que lo que yo hacía no pegaba con la onda de Berlín. La primera impresión que tuve cuando llegué fue que tenía que hacer techno sí o sí. Empecé un proyecto en esa línea y dejé de lado Catnapp, pero muy pronto me cansé y me di cuenta de que realmente quería volver a hacer breakbeat y drum and bass”.
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La decisión dio buenos frutos: siendo fiel a su instinto consolidó su carrera, tuvo la chance de tocar unas cuantas veces en la mítica discoteca Berghain y de girar por Alemania, Francia, Bélgica, Italia y España. Al L.E.V. llegará con un socio artístico fundamental, Blk Slk, un colega estadounidense a quien define como “un superdotado” que es DJ, VJ y hace las luces. “Estoy muy agradecida de trabajar con él porque tiene un talento enorme y una gran capacidad para laburar con todo eso al mismo tiempo en los shows”.
Afirmada en el circuito europeo, Amparo no tiene planes de volver a su país. “Tengo más pesadillas que sueños con la idea de volver a la Argentina –asegura–. No me gustaría tener que volver a trabajar con jefes abusivos o tener tres laburos para sobrevivir. Me encantaría estar más cerca de mi familia y de mis amigos, eso sí. Y extraño el clima también. Pero las condiciones de vida en Berlín son muy diferentes. Es una ciudad que me facilitó mucho la exploración artística, que amplió las posibilidades de mi carrera. Hay muchos sellos, muchos eventos, las cabezas están muy abiertas a lo experimental. Pude desarrollar mucho más el proyecto Catnapp que en Argentina, escuchar muy buena música y también recibir un montón de inspiración y de nuevas ideas”.
Un festival clave
A.L.
El L.E.V. Festival / Laboratorio de Electrónica Visual celebra en 2026 su vigésima edición consolidado como una referencia europea en la intersección entre música electrónica, arte digital y experimentación audiovisual. Nacido en Gijón como un epicentro de nuevas prácticas sonoras y visuales, el evento ha evolucionado hasta convertirse en una plataforma internacional donde conviven conciertos, instalaciones, performances y experiencias inmersivas.
Esta edición de 2026, que se desarrollará del 30 de abril al 3 de mayo, refuerza ese carácter específico con una programación expandida en espacios como LABoral Centro de Arte, el Teatro de la Laboral o el Muséu del Pueblu d’Asturies, combinando directos con piezas site-specific, estrenos audiovisuales y proyectos diseñados especialmente para el festival.
Entre los nombres más destacados aparecen esta vez el alemán Alva Noto (pionero del minimalismo digital y conocido también por sus colaboraciones con Ryuichi Sakamoto), el japonés Ryoichi Kurokawa (reconocido por sus impactantes obras audiovisuales inmersivas) y el italiano Abul Mogard, figura clave y enigmática del ambiente contemporáneo con su enfoque cinematográfico del sonido.
El festival reunirá además nuevas voces y proyectos híbridos que exploran la relación entre tecnología, imagen y música en vivo, con especial atención a estrenos y formatos inmersivos. En ese cruce entre escena internacional y experimentación se inscribe también la presencia de la artista argentina Catnapp, en el marco de una edición que celebrará las dos décadas de vida de un evento siempre enfocado en ampliar los límites del directo audiovisual.










