Los adultos en la casa de María Zenaida Puliche se esfuerzan por no llorar frente a Sofía, que cumple nueve años. Se turnan para acercarse a ella y tomarse una foto con la torta de fresas. La niña sonríe y abraza a su papá, a sus tías, a sus primos. Pero no a su mamá. Daniela Valencia fue una de las 22 víctimas mortales de un atentado que las disidencias de las extintas FARC perpetraron el sábado 25 de abril en el Cauca, una región del suroccidente colombiano donde los grupos armados han acorralado al Estado y la violencia acecha a cada hora del día. Fue el ataque terrorista con más víctimas civiles en Colombia desde el 2003, a solo un mes de las elecciones presidenciales.















