Luego de idas y vueltas judiciales, peritajes psiquiátricos cruzados y una suspensión que parecía indefinida, la Justicia determinó que Cristian «Pity» Álvarez Congiu (53) está en condiciones de afrontar un proceso penal. El ex líder de Viejas Locas e Intoxicados será juzgado por el “homicidio simple” de Cristian Maximiliano Díaz (36), ocurrido en julio de 2018.
El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 de la Capital Federal, integrado por los jueces Gustavo Goerner, Juan M. Ramos Padilla y Hugo Navarro, fijó un cronograma de audiencias que comenzará el 10 de agosto de 2026 a las 10.30. El debate continuará durante los días 12, 14, 19, 24, 26 y 31 de agosto, extendiéndose hasta septiembre con fechas programadas para los días 2, 7, 9 y 14.
La causa contra el músico se encontraba suspendida desde el 7 de marzo de 2023. En aquel momento, la Justicia consideró que Álvarez no se encontraba en condiciones psíquicas de afrontar el juicio, basándose en el artículo 77 del Código Procesal Penal de la Nación. Sin embargo, nuevos exámenes realizados por el Cuerpo Médico Forense en mayo de 2025 marcaron un punto de giro.
Según los informes oficiales, aunque el imputado presenta un «trastorno cognitivo leve multidominio» y antecedentes de consumo de sustancias psicoactivas, posee una «reserva cognitiva» suficiente para comprender los actos del proceso y administrar sus derechos. Los peritos destacaron que Álvarez se encuentra hemodinámicamente compensado y con un buen estado de salud física aparente, a pesar de padecer obesidad, hipertensión y una patología en la cadera que dificulta su marcha.
Por su parte, la defensa de Álvarez, a cargo de la Defensoría General de la Nación, se opuso firmemente a la reapertura del proceso. Sus peritos argumentaron que el músico padece un «Trastorno Neurocognitivo Mayor de grado leve» y que su desempeño conductual a lo largo de un debate oral es impredecible, calificando la situación como una «hipótesis de inestabilidad futura». El tribunal, no obstante, rechazó el pedido de nuevos estudios por considerarlos «sobreabundantes» y «manifiestamente improcedentes».
Uno de los argumentos clave que utilizó el juez Goerner para reanudar el trámite fue la actividad pública del propio músico. La fiscalía subrayó que Álvarez ha realizado apariciones que demuestran su capacidad de atención y concentración, mencionando específicamente un “concierto de tres horas” que brindó en la provincia de Córdoba en diciembre de 2025.
«Del mismo modo en que Cristian Álvarez Congiu debió organizar su esquema de actividades diarias para trasladarse a la provincia de Córdoba, ensayar, probar sonido y brindar un recital… deberá también organizar su esquema de actividades para enfrentar el desarrollo del debate oral», sostuvo la fiscalía. Además, se mencionó que existe un pedido para realizar otro recital en Rosario próximamente. Para la Justicia, estas actividades profesionales y sociales son incompatibles con la hipótesis de incapacidad procesal.
La noticia del inicio del juicio trae un alivio esperado para la familia de Cristian «Gringo» Díaz. Jacqueline Guzzardi, hija de la víctima, expresó a Clarín su sentir tras conocerse los avances judiciales: «Los tiempos de Dios son perfectos… nada más que decir. Todo se paga en algún momento y a él ya le llegó».
Díaz fue asesinado de cuatro balazos tras una discusión con el músico frente a la torre 12 del barrio Samoré, en Villa Lugano. Desde aquel día de 2018, el proceso ha sufrido múltiples interrupciones. Ahora, además de fijar la fecha del juicio, el tribunal impuso a Álvarez la “prohibición de salida del país” y de ausentarse de la Ciudad de Buenos Aires sin autorización previa. El destino del artista, marcado por el éxito musical y los excesos, se definirá finalmente ante un estrado.










