El fútbol argentino se jacta -con razón- de ser uno de los más competitivos del mundo. La lógica es simple: cualquiera le gana a cualquiera. Sin embargo, esa paridad tiene un costado menos atractivo: la escasez de goles y de situaciones de peligro. El formato de los torneos tampoco ayuda al enamoramiento.
El sistema de competencia actual deja abierta una puerta insólita porque equipos como San Lorenzo, Racing, Huracán o Unión podrían coronarse campeones habiendo ganado apenas cinco partidos, los de la fase regular. ¿Cómo sería? Deberían superar todas las instancias eliminatorias de los playoffs por penales. Una posibilidad extrema, pero reglamentariamente válida, que refleja el contexto.
Los números refuerzan la tendencia de los pocos festejos en Argentina. El paraguayo Gabriel Ávalos (Independiente) y el ecuatoriano Jordy Caicedo (Huracán) lideran la tabla de goleadores con 9 tantos en 16 fechas. Un registro bajo si se lo pone bajo la lupa internacional.
Las comparaciones suelen ser injusta porque no se atienden los contextos. Pero sirven para poner en la balanza algunas cuestiones. Y si se analiza las ligas más importantes de Europa -España, Italia, Inglaterra, Francia y Alemania- y el Brasileirao, se llegará a la conclusión de que en la Liga Profesional se encuentra el porcentaje más alto de equipos que no llegan a un gol por partido de promedio.
De los 30 clubes que participan en la máxima categoría, son 11 los que no alcanzan la cifra; es decir, el 36 por ciento. Al listado lo componen Newell’s (15 festejos en 16 partidos), Atlético Tucumán (15), Barracas Central (15), San Lorenzo (14), Gimnasia de Mendoza (14), Sarmiento (13), Central Córdoba (11), Platense (10), Aldosivi (6), Deportivo Riestra (5) y Estudiantes de Río Cuarto (5). Y un dato extra: ningún equipo consigue una media de dos goles por duelo; el que más cerca está es Independiente Rivadavia, con 29 celebraciones en 16 encuentros.
En la Premier League, posiblemente la mejor liga del mundo, solo el descendido Wolverhampton no alcanza el promedio de un gol por duelo: suma 25 goles en 35 fechas. Los restantes 19 competidores lo obtienen con comodidad. Así, solo el 5 por ciento no conquista la marca. Además, el Manchester City de Pep Guardiola supera los 2 goles por choque, con 69 tantos en 34 jornadas.
En Alemania los goles se suceden en todos los estadios: de los 18 equipos de la Bundesliga, solo St Pauli no llega al promedio: 27 festejos en 32 duelos. Más: Bayern Múnich (116), Borussia Dortmund (65), Bayer Leverkusen (66) y Stuttgart (66) son los que superan la media de dos goles por choque.
En España, por su parte, solamente Getafe (28) y Real Oviedo (26) no alcanzan el gol por partido de promedio, tras 34 jornadas disputadas. Como son 20 competidores, el porcentaje es del 10 por ciento.
En Italia, el porcentaje sube al 25 por ciento, y en Francia al 22. Aun así, ambos se mantienen por debajo del 36 por ciento de la Liga Profesional.
Ahora bien, ¿qué ocurre en Brasil, donde se llevan disputadas casi las mismas fechas que en Argentina? Solo un equipo (5%) de 20 no logra el gol por partido de promedio: Corinthians gritó 10 veces en 14 encuentros.
Los octavos de final darán inicio el fin de semana y los estadios estarán repleto porque la pasión de los argentinos por el fútbol va más allá de la lógica. Los locales, en la cancha, y los visitantes, desde las pantallas, quedarán pendientes de que llegue el gol que los meta en la próxima ronda. Un festejo, simplemente. Por que los hinchas saben que mucho más no pueden pedir.










