A una semana de su posesión, el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, ya ha destapado muchas de sus cartas diplomáticas y alianzas internacionales. De entrada, promete un alineamiento total con los Estados Unidos de Donald Trump y unirse al Escudo de las Américas, la alianza del republicano con gobernantes afines ideológicamente. Ese apoyo irrestricto condicionará las relaciones de su naciente Gobierno con la vecina Venezuela, apunta un informe de la consultora Colombia Risk Analysis. Los acercamientos entre Bogotá y Caracas pasan por Washington.









