No se puede abordar la figura de Marcos Galperin sin hablar de paranoia. En el ámbito de la salud mental, la paranoia se define como el trastorno de la personalidad por el cual una persona tiene un patrón de desconfianza y recelo de los demás en forma prolongada. En los negocios ligados a la tecnología, el concepto se asocia a la amenaza de la competencia permanente, en un rasgo que moldea la mirada que tienen sobre el mundo los magnates surgidos de ese universo.
Galperin comprobó con Mercado Libre primero y Mercado Pago después que, para sobrevivir en la era de Internet, en la personalidad de los fundadores y de los primeros empleados estar paranoico se debía convertir en regla. En los primeros años de vida de la empresa, latió la amenaza de un cierre intempestivo por decisión de un inversor y se vivió la tensión por la posibilidad de que un proyecto similar estuviera creciendo en paralelo. La sola idea de que pueda surgir una nueva startup —como se llama entre los emprendedores a las empresas que empiezan— o una nueva tecnología que cambie hábitos y patrones mantiene a todos en vilo. En un abrir y cerrar de ojos pueden alterarse las reglas del mercado y los que creían tener la vaca atada, acabar desplazados. El mantra es estar atentos, porque se puede perder todo de un momento a otro. Los éxitos, que podrían parecer imperecederos, están todo el tiempo bajo amenaza. Y sus creadores, obligados a no poder vivir tranquilos. En alerta las 24 horas del día.
Un libro escrito por el fundador de Intel, Andrew Grove, publicado en 1997, era la biblia de los emprendedores en pleno surgimiento de Internet. Su título: “Solo los paranoides sobreviven”. El texto, surgido de su experiencia como profesor en Stanford, partía del caso de la compañía que había creado —que se había hecho fuerte en el mercado de las memorias para computadoras— que, ante la irrupción de la competencia japonesa en ese rubro, tuvo que mutar a la fabricación de microprocesadores. Una decisión dolorosa, pero que les permitió sobrevivir. “En cuestiones de negocios, creo en el valor de la paranoia”, escribe Grove en el prefacio. Su tesis es que “el éxito en los negocios contiene la semilla de su propia destrucción (…). Mientras más éxito tiene usted, más gente hay que quiere una tajada de su negocio, y después otra y otra, hasta que no queda nada”, añade. En su visión, un manager debe estar abocado a cuidarse “constantemente” de los ataques de los otros y debe, agrega, “inculcar esta actitud vigilante en las personas que trabajan bajo su dirección”.
Galperin estuvo convencido desde el primer momento de que siempre podría surgir una competencia letal para Mercado Libre, pero sobre todo lo obsesionaba la idea de que también podría llegar desde algún lugar que no era el que esperaban. “Todo es tan dinámico que siempre nos preocupamos más en pensar en nosotros que en un competidor específico. Porque cuando te enfocás mucho en un rival, resulta que te termina matando otro que ni habías visto”, razona. Microsoft estaba tan enfocado en Apple que no vio a Google. BlackBerry miraba tanto a Nokia que nunca vio venir al iPhone. “Eso no puede pasarnos”, sentencia.
“Sin dudas, Marcos se comporta muchas veces como un paranoico”, señala un integrante de su familia ya entrado el año 2026. Si ya había optado por “la paranoia como método” durante todo el desarrollo de Mercado Libre, el devenir de su vida confirmará que el sentimiento de estar todo el tiempo bajo ataque llegará mucho más allá del mundo de los negocios.
La teoría de los magnates. Galperin terminó de recibirse de magnate tecnológico a escala global cuando participó por primera vez, en 2019, de la conferencia de Sun Valley, en Idaho, Estados Unidos. Ese año fue uno de los pocos invitados de empresas latinoamericanas. De sus participaciones allí se registran algunas de las pocas fotos de Galperin caminando con su esposa Karina entre los arbolados jardines del resort, donde se desarrolla el llamado “campamento” de los megamillonarios que organiza todos los años la consultora Allen & Company. Se trata de retiros ultra reservados donde prácticamente no trasciende lo que se habla. Los hombres más ricos del mundo hacen introspección y participan de presentaciones y debates. En esos encuentros, Galperin fue reforzando su giro en la percepción de los acontecimientos mundiales, en línea con un cambio que se estaba produciendo entre los magnates tecnológicos nacidos de la era de Internet. Peter Thiel, el cofundador de PayPal, había generado un sacudón en 2016 cuando decidió apoyar la candidatura a presidente de un empresario excéntrico llamado Donald Trump, a contramano del resto de los moguls, tal el término que designa, lisa y llanamente, a los magnates y viene de las dinastías del antiguo imperio mongol.
Cuando Galperin participó de la edición de Sun Valley de 2022, figuró en la lista de expositores el comentarista conservador de origen británico Douglas Murray, nacido en Londres y formado en dos de las instituciones educativas más elitistas del planeta: el colegio Eton y el Magdalen College, de la universidad de Oxford. Marcos quedó retratado el 8 de julio de 2022 por la agencia Shutterstock caminando por los jardines con una edición bajo el brazo de otro de los bestsellers de Murray recién publicado: “The War on the West”, un texto crucial en la difusión de las ideas conspirativas y antiprogresistas que fueron ganando lugar en la discusión pública global y, especialmente, en la cabeza de los referentes corporativos de alto patrimonio que empezaron a hacer oír sus voces en esa línea. En el libro, Murray postula: “Para deslegitimar a Occidente, parece necesario primero que nada demonizar a la gente que todavía es mayoría racial en Occidente. Es necesario demonizar a los blancos”. La tesis de Murray es que existe algo así como un racismo al revés, donde se castiga a los blancos por ser mayoría y se inventa “un set de conceptos” para sostenerlo académica y políticamente. Todos los hombres blancos dueños de grandes fortunas —mayoría en el mundo que controla las big tech— de golpe iban construyendo un marco teórico en el que abrevar, en el que dejaban de ser culpables para pasar a ser víctimas. Y debían defenderse.
En ese momento de su vida, Galperin estaba en una profunda transformación intelectual que se profundizó, además, a medida que en la Argentina se exacerbaba la discusión sobre cuánto Estado y cuánto mercado hacen falta para resolver los problemas del país, con inflación acelerada y sin control sobre el tipo de cambio tras la pandemia. “La gente está cansada del cambio de reglas”, dice en una entrevista en abril de 2022 al Financial Times: “Se fueron muchos empresarios, y eso para mí es lo más triste de lo que está pasando en Argentina”. El diario británico lo presentaba como, en el fondo, se sentía Marcos desde 2019: un perseguido por la política de su país.
Furia tuitera. El 19 de noviembre de 2023, cuando Javier Milei se impuso como Presidente, Galperin escribió en su cuenta de X la palabra “Libres”, con una imagen de cadenas rompiéndose y palomas volando.
De acuerdo con un relevamiento manual de todas las publicaciones y los reposteos de la cuenta @marcos_galperin, con más de 500 mil seguidores, la consultora especializada en conversación digital Ad hoc registró un cambio radical en la participación del empresario que coincide con las dos visiones que expresó del uso de la red. Entre 2008 y 2022, Marcos hizo un promedio de 2,5 publicaciones o retuits por mes, mientras que entre 2023 y 2025, esa ratio saltó a 23,7.
La parábola muestra que hasta 2014, el uso era de una intensidad baja, con publicaciones sobre la empresa. A partir de 2015, levanta el perfil y aunque aún mantiene una participación medida, manifiesta apoyo político a Mauricio Macri y responde algunas críticas. Entre 2020 y 2022, se mezcla lo personal con lo político a partir de su salida del país para volver a Uruguay y por las discusiones acerca de la pandemia. Pero desde 2023, dos eventos lo transforman en un militante sin límites al opinar en redes: el atentado del 7 de octubre de Hamas contra Israel y el triunfo de Milei en las elecciones presidenciales.
Si se recorta puntualmente el período desde el último tramo de la campaña electoral, 262 en noviembre de 2023, hasta entrado mayo de 2025, hay 83 publicaciones y 630 retuits, lo que resulta un 155% más de posteos que en los 183 meses previos, con una novedad: solo el 47% de sus intervenciones tienen que ver con la empresa, la tecnología o el emprendedurismo. El resto de su participación está asociado en un 32% a expresar su apoyo a Milei y a agredir a periodistas, al peronismo o la izquierda, y en un 21% a respaldar al estado de Israel y a defender a Occidente.
A partir del ataque de los Estados Unidos a las instalaciones nucleares ubicadas en Irán en junio de 2025, y hasta febrero de 2026, la tendencia se profundizó. El 54% de sus intervenciones en X pasó a tener que ver con tuits y retuits de mensajes de apoyo a Israel y “en defensa de Occidente” en la batalla que había planteado aquel texto de Murray. Además, Galperin abraza cada vez más una crítica abierta a la cultura musulmana y, específicamente, a la inmigración de ese origen en Europa. Por ejemplo, resalta un posteo que tiene el siguiente título: “Muhammad encabeza las listas de nombres de bebés varones en el Reino Unido por segundo año consecutivo”.
Para 2024, la fortuna de Galperin ya había pasado los US$6.300 millones, según Forbes, de la mano de una compañía con números muy potentes de crecimiento del comercio electrónico y el negocio financiero. Pero Marcos vivía todavía atrapado en la necesidad de que lo reconocieran especialmente en su país natal. Siempre se sentía bajo ataque.
En el verano de 2024, cuando disfrutaba como siempre de su descanso en su paradisíaca casona de José Ignacio, no pudo dejar pasar un posteo de @eudtoxic, una usuaria que se dedica al reclutamiento de personal en tecnología, que había expresado indignación porque a una conocida suya no le pagaban en Mercado Libre las horas extras ni le habían dado una caja navideña. Galperin sintió la necesidad de defenderse en este tono: “Es fácil mami. Pensá una idea, empezá una empresa, hacela sustentable, contratá 55.000 empleados en toda América Latina y pagales mejores sueldos, beneficios y cajas navideñas. Yo voy a ser el primero en aplaudirte”.










