Un cuadro del artista Toon Kelder (Róterdam, 1894-1973), titulado Retrato de una joven, robado por los nazis al famoso marchante de arte Jacques Goudstikker, ha aparecido en el domicilio de la nieta de Hendrik Alexander Seyffardt, un general neerlandés que durante la Segunda Guerra Mundial comandó la Legion de Voluntarios de Países Bajos. Era esta una unidad de las Waffen-SS que luchó en el frente oriental. Un descendiente del militar, que desconocía el parentesco, ha hecho pública la existencia de la obra a través de Arthur Brand, apodado el “detective del arte”.
Aparece en Países Bajos un cuadro robado por los nazis gracias a un hombre que desconocía que era descendiente de un general de las SS









