La crisis energética ya impacta de lleno en los hogares de Arroyito. Jubilados y familias con ingresos fijos comenzaron a pagar la electricidad de manera anticipada, con sistemas prepagos, para evitar cortes tras la acumulación de facturas que, según el municipio, pueden llegar hasta los 300.000 pesos.
El intendente Gustavo Benedetti confirmó que la medida surge como respuesta a una situación social cada vez más compleja, con vecinos que no logran cubrir el costo mensual del servicio y recurren a la asistencia municipal para no quedarse sin luz.
Quiebra de la empresa frigorífica La Taba SRL: dictan la sentencia de verificación de créditos
“La boleta convencional te lleva al tercer mes al corte de luz. Entonces quedás en una trampa de la que después no podés salir más”, advirtió el jefe municipal al explicar el acuerdo alcanzado con la cooperativa local para instalar medidores prepagos, conocidos como “tarjeteros”.
Boletas y subsidios imposibles
El problema comenzó a escalar cuando el área social del municipio empezó a recibir pedidos de ayuda para pagar facturas cada vez más altas. Según Benedetti, el esquema tradicional dejó de ser viable para muchos vecinos. “Venían todos a acción social cuando les mandaban la notificación de corte a buscar 200 o 300 lucas. Cuando juntaste diez personas, tenés tres millones en un día. La sábana corta”, explicó.
La situación golpea especialmente a jubilados, que dependen de ingresos fijos y enfrentan aumentos constantes en los servicios. Para evitar que las deudas crezcan hasta volverse impagables, el municipio impulsó el sistema prepago: los usuarios cargan energía según su posibilidad diaria, sin acumular deuda.
“Es más fácil conseguir dos mil pesos para cargar la luz que pagar una boleta completa”, sostuvo Benedetti.
Luz prepaga: la solución de emergencia
El acuerdo también incluye la financiación de deudas existentes en hasta 50 cuotas fijas, permitiendo a los usuarios pasar al sistema prepago sin quedar fuera del servicio.
Odontología en PAMI: denuncian que el organismo nacional paga apenas 370 pesos por afiliado
El cambio responde a un fenómeno que, según el intendente, se repite en toda la ciudad: ingresos que caen, servicios que suben y una demanda social cada vez mayor. “Hoy alquiler y energía eléctrica son los principales pedidos que recibimos. Nos vemos desbordados”, afirmó.
Benedetti también alertó sobre el deterioro del poder adquisitivo de los adultos mayores, que ya no solo tienen dificultades para pagar la luz, sino también otros gastos básicos. “Hace dos años y medio, con una jubilación podías pagar un geriátrico. Hoy necesitás tres jubilaciones para uno de nivel medio”, señaló.
En ese contexto, la electricidad prepaga aparece como una salida de emergencia para evitar que familias y jubilados queden sin luz. Una solución que refleja el nivel de tensión social: cargar energía día a día para poder llegar a fin de mes.










