El presidente chino Xi Jinping recibió una fastuosa bienvenida al llegar a Corea del Norte para una visita con la que busca reafirmar la influencia de Pekín sobre un vecino cada vez más fortalecido, con un arsenal nuclear en expansión y una alianza más estrecha con Rusia.
Xi Jinping, Trump y los falsos dilemas
El líder norcoreano Kim Jong Un y su esposa, Ri Sol Ju, recibieron personalmente a Xi a su llegada el lunes a Pyongyang, informó la agencia oficial china Xinhua. Luego, ambos dirigentes se dirigieron a la Plaza Kim Il Sung para una ceremonia formal de bienvenida que incluyó una salva de 21 cañonazos y pancartas bilingües que proclamaban una amistad “inquebrantable”.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Xi pasó revista a una guardia de honor militar norcoreana junto a Kim, mientras las tropas le deseaban buena salud al mandatario chino en coreano, según un reporte de Xinhua. La delegación de Xi incluye a su principal colaborador, Cai Qi, y al ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi.
La visita de dos días marca el primer viaje del líder chino a Corea del Norte en siete años y se produce pocas semanas después de que recibiera en Pekín al presidente de EE.UU., Donald Trump, y al mandatario ruso Vladimir Putin en dos cumbres de alto perfil celebradas con escasa diferencia de tiempo.
El viaje de Xi pone de relieve sus esfuerzos por recordar al mundo —y a Kim— que Pekín sigue siendo el principal patrocinador político y sostén económico de Pyongyang, incluso cuando la asociación militar entre Corea del Norte y Rusia le ha otorgado al régimen nuevas herramientas diplomáticas y un mayor margen de maniobra.
Xi Jinping advirtió a Trump que Taiwán puede llevar a China y EE.UU. a un conflicto
La iniciativa diplomática de Xi busca reforzar su argumento de que China es una fuerza estabilizadora capaz de dialogar con todas las partes en un momento en que las fracturas geopolíticas se profundizan en todo el mundo. En contraste, Trump ha tensado las relaciones con aliados y sacudido los mercados globales con la guerra contra Irán y el aumento de las barreras comerciales.
Un día antes de la visita de Xi, la hermana de Kim, Kim Yo Jong, afirmó que el programa de armas nucleares del país es “absolutamente innegociable” y que “los funcionarios de Estados Unidos no han despertado de sus sueños escapistas y anacrónicos”, enviando un mensaje claro sobre la línea roja de Pyongyang respecto a la desnuclearización.

Corea del Sur y EE.UU. seguirán de cerca la visita de Xi para detectar cualquier indicio de que China esté modificando su histórica postura a favor de una península coreana libre de armas nucleares. Durante su última visita a Corea del Norte, en 2019, Xi le dijo a Kim que estaba “comprometido” con ese objetivo y afirmó que el mundo quería que Pyongyang avanzara en las negociaciones nucleares con EE.UU.
Xi Jinping y Vladimir Putin celebraron su alianza y firmaron un pacto para estrechar lazos
“Priorizar una mejora de las relaciones con Pyongyang para preservar y ampliar la influencia de China sobre Corea del Norte” es ahora más importante para Xi que impulsar la cuestión nuclear, afirmó Tong Zhao, investigador principal del Programa de Política Nuclear del Carnegie Endowment for International Peace.
GZ










