Alguien dice espionaje tecnológico y nuestra mente vuela a películas de James Bond, a villanos extremos que abusan de la ciencia para destruir el planeta. Historias que evocan la Guerra Fría, olvidando que es un fenómeno tan antiguo como la tecnología. Florencia, 1421: Al tiempo que registra la primera patente de la historia, Filippo Brunelleschi construye una cúpula que incorpora innovaciones arquitectónicas y grúas inéditas, pero también protocolos de seguridad. Celoso de sus invenciones, organiza la construcción como un proyecto Manhattan renacentista para que nadie, salvo él, tenga todos los diseños. Tampoco es nueva la dimensión geopolítica. Londres, 1584: El marino Pedro de Zubiaur, preso en la Tower of London, espía para Felipe II los sistemas de abastecimiento urbano de agua en la antesala de la Armada Invencible.









