El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires logró reducir un 70% los reclamos vecinales por el servicio de basura en solo ocho meses. La fuerte caída en las quejas —medida entre enero y julio— responde a la puesta en marcha de un plan integral que combinó tecnología, fiscalización estricta sobre las empresas recolectoras y sanciones para los vecinos y comercios que infrinjan las normas de higiene urbana.
La marcada desaceleración en las quejas presentadas por los vecinos, medida entre enero y julio de 2026, abarca tanto los canales tradicionales de atención como Boti, la aplicación BAX, la línea 147 y la plataforma de Gestión Colaborativa, como la interacción en redes sociales, registrando una efectividad de respuesta del 92% por parte del Ejecutivo comunal.
Buenos Aires registró un fuerte aumento de turistas extranjeros entre enero y julio de 2026
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Mientras que en enero se gestionaron más de 65 mil incidencias, para julio la cifra global cayó por debajo de las 20 mil intervenciones: es decir, una baja del 70%. Del mismo modo, en las redes sociales las incidencias vinculadas al servicio de limpieza pública (X, Instagram, Facebook y TikTok) mostraron un pico en febrero pasado con 7.483 reportes, para luego iniciar un marcado descenso del 75%, hasta alcanzar las 1.877 interacciones en agosto, su nivel más bajo en el año, de acuerdo con datos adelantados por el Ejecutivo comunal.
En simultáneo, la sanción de las malas conductas que afectan la higiene urbana obtuvieron un amplio consenso entre los vecinos, de acuerdo con un reciente estudio de la consultora Julio Aurelio Aresco, basado en 2.800 casos en la Ciudad de Buenos Aires.
Según el relevamiento, el 62,4% de los porteños está de acuerdo con que se fiscalice de manera más estricta y se sancione a quienes incumplen las normas de disposición de residuos, como sacar la basura fuera del horario permitido o colapsar los contenedores domiciliarios.
Jorge Macri negocia postergar la Marcha del Orgullo por la visita de León XIV
“La Ciudad de Buenos Aires amanece todos los días limpia y el desafío que asumimos es mantenerla limpia incluso durante las horas más críticas, desde las 6 de la tarde hasta las 12 de la noche”, dijo el Jefe de Gobierno, Jorge Macri. Y agregó: “Estamos trabajando muy agresivamente con el tema de la basura y los vecinos empezaron a notar los resultados y a valorarlo”.
Exigencia a empresas de recolección, fiscalización y acompañamiento a Pymes
La firmeza en el control forma parte de una estrategia integral donde el Gobierno de la Ciudad asume la máxima responsabilidad:
-Sanciones y control a empresas concesionarias: la Secretaría de Higiene audita diariamente el cumplimiento de recorridos, barrido, limpieza de diseminados y lavado de recipientes por parte de las empresas privadas de recolección, aplicando severas penalizaciones contractuales ante fallas en la prestación.
-Tecnología y analítica de datos: se implementó el uso de cámaras de supervisión con modelados de Inteligencia Artificial en los camiones recolectores y herramientas de análisis de datos. Esto permite monitorear en tiempo real la operación del servicio y diversas situaciones del mismo (estado de los contenedores, optimización de recorrido de los camiones, entre otros).
-Capacitaciones y acompañamiento al comercio: el Gobierno brinda instancias de diálogo, formación y orientación técnica a comercios, cámaras empresarias, administradores de edificios y el SUTERH para facilitar el cumplimiento de las normas de disposición de residuos.
La lógica del horario de 19 a 21
La norma que establece la disposición de residuos húmedos de domingo a viernes, entre las 19 y las 21, no es una regla improvisada, sino una necesidad operativa clave para el funcionamiento de la Ciudad. Esta franja está establecida por normativa desde el año 2001 (originalmente de 20 a 21) y fue ampliada de 19 a 21 en 2020 para dar mayor flexibilidad:
-Logística nocturna sin colapso vehicular: cada noche se despliega una flota de más de 250 camiones pesados de recolección. Realizar este operativo masivo en franjas diurnas provocaría el colapso del tránsito porteño.
-Minimización del tiempo en la vereda: la ventana de dos horas busca reducir al mínimo el tiempo que la basura permanece en la calle. No cumplir con el horario establecido expone los residuos a altas temperaturas, malos olores, proliferación de plagas, obstrucción de sumideros durante lluvias y desparramo por manipulación informal.
Para aquellos locales que cierran antes del horario establecido, existen alternativas viables utilizadas por la gran mayoría: reorganización de turnos, planes de reducción en origen, coordinación con servicios privados habilitados y cooperativas de reciclaje (estas últimas sin costo adicional) para el retiro en su horario de cierre.

Sanciones proporcionales
Desde el inicio de los controles intensivos se registraron 756 clausuras preventivas, una cifra que representa apenas el 0,5% del universo de aproximadamente 150 mil comercios porteños.
El dato evidencia que más del 99,5% de los comerciantes trabaja en regla, respeta a sus vecinos y cuida su barrio. La fiscalización no es masiva ni indiscriminada, sino una intervención enfocado sobre el reducido porcentaje reincidente que incumple las normas. De este modo, la sanción al infractor es también una medida de cuidado al vecino y al comerciante que hacen el esfuerzo diario de cumplir.









