Una vez finalizado el inolvidable partido con victoria de la Selección Argentina ante Inglaterra y la clasificación a la final del Mundial 2026, los jugadores de la Scaloneta protagonizaron una curiosa escena dentro del campo de juego que tuvo como protagonista al arquero Jordan Pickford, quien esperaba que el duelo se definiera por penales.
Según se captó en las imágenes de la señal de TyC Sports, el masajista del plantel, Marcelo «Daddy» D’Andrea, llama a un sector del campo a un grupo de jugadores argentinos y les muestra una botella de plástico que era de Pickford y que tenía el machete del arquero con las direcciones de los últimos disparos de los futbolistas albicelestes.
Fue así que se acercaron primero Lionel Messi, Nicolás González y Marcos Senesi, quienes se buscaron para descifrar el secreto del arquero inglés.
Después, «Daddy» cambió de sector y fue para donde estaba Enzo Fernández, a quien le mostró la botella con los penales de los jugadores argentinos.
Ahí, el exmediocampista de River Plate se buscó, intercambió palabras cómplices con el masajista y le agradeció al cielo haber podido ganar la semifinal para volver a jugar una final del Mundo, sin llegar a la angustiante definición.
Lo concreto es que Pickford ya estaba preparado por si el partido llegaba a los penales, algo que él esperaba y que estuvo cerca de cumplirse. Lautaro Martínez, en tiempo de descuento, evitó el alargue y desestimó esa posibilidad al conectar de cabeza un centro de Messi y marcar el 2-1 final.
A pesar de recibir dos goles, el arquero de 32 años del Everton fue uno de los mejores actores que tuvo Inglaterra en la derrota ante Argentina.
Durante el primer tiempo, Pickford, con 91 encuentros internacionales, casi que no fue exigido y protestó bastante contra los jugadores rivales, una postal de los 45 minutos iniciales: juego friccionado y con escasas situaciones de peligro.
Pero en el complemento, el inglés tuvo dos intervenciones muy buenas. Primero le sacó un derechazo a Julián Alvarez y después un cabezazo a quemarropa a Nicolás González.
En los minutos finales del encuentro, Pickford recibió los dos goles argentinos: el bombazo desde fuera del área de Enzo Fernández y el cabezazo de Lautaro Martínez. En esta última conquista quedó mal ubicado en el centro de Lionel Messi y quizás podía haber salido mejor para evitar el segundo grito de la Scaloneta.









